Las autoridades de Arabia Saudita prometieron erradicar el terrorismo y señalaron que fueron quince sauditas los responsables del triple atentado suicida que el lunes costó la vida en Riad a 34 personas, mientras Estados Unidos instaba a sus diplomáticos a abandonar el reino.
El jefe de la diplomacia saudita, Saúd al Faisal, aseguró durante una rueda de prensa que los atentados contra tres complejos residenciales habitados por extranjeros fueron realizados por 15 sauditas.
Los atentados causaron en total 34 muertos, incluidos siete norteamericanos y nueve kamikazes, y dejaron 194 heridos, según el último balance del ministerio saudita del Interior.
Según la agencia oficial SPA, entre las víctimas había un miembro de la guardia nacional saudita y otro de la aviación.
Dos altos funcionarios del Departamento de Estado declararon hoy que ocho ciudadanos estadounidenses están entre las víctimas mortales.
La agencia de noticias oficial saudita SPA agregó cinco muertes al anterior balance de 29 víctimas facilitado por el gobierno elevando el total a 34 muertos. Se trata de un británico, una irlandesa, un australiano de origen libanés, un filipino y un quinto cadáver no identificado.
El ministerio libanés de Relaciones Exteriores anunció por su parte que entre las víctimas había un libanés y un palestino refugiado en Líbano.
El príncipe Saúd, para quien los atentados parecen ser obra de Al Qaeda, no dio informaciones sobre los atacantes no mencionados en el balance de víctimas del ministerio del Interior.
Además, reiteró la determinación de su país a luchar contra el terrorismo. "El terrorismo internacional amenaza la seguridad de todos nosotros. Tenemos que coordinar nuestros esfuerzos para luchar contra el terrorismo en todas sus formas", dijo.
Estados Unidos pidió el martes al personal no indispensable de su embajada y de sus consulados que abandonara el reino. El departamento de Estado también recomendó a los entre 35.000 y 40.000 ciudadanos estadounidenses que viven en Arabia Saudita que piensen en la posibilidad de partir.
El Foreign Office desaconsejó por su parte a los británicos viajar a Arabia Saudita y advirtió del riesgo de "nuevos atentados" en este país, "que podrían implicar el uso de sustancias químicas o biológicas".
Los tres atentados fueron cometidos casi simultáneamente el lunes por la noche contra complejos residenciales en los que viven extranjeros en la capital saudita.
Un oficial estadounidense afirmó el martes en Riad que en todos los casos un automóvil atacó el puesto de guardia a la entrada del complejo para permitir que un segundo vehículo penetrara en el interior.
Se están realizando pruebas de ADN para saber si los cuerpos de los autores de los atentados pertenecen a miembros de la célula vinculada con Al Qaeda descubierta la semana pasada en Riad, según el diario Washington Post.
Interrogado en la cadena de televisión NBC, el embajador estadounidense en Arabia Saudita Robert Jordan, criticó al gobierno de Riad por no haber hecho lo suficiente para prevenir los ataques, pero insistió en que ese país sigue siendo un aliado fiel en la guerra contra el terrorismo.
"Obviamente habría preferido una respuesta más rápida a nuestros reclamos de seguridad adicional en esos complejos" (donde se perpetraron los tres atentados el lunes), dijo Jordan.
No obstante, el presidente estadounidense George W. Bush está "satisfecho" con la colaboración saudita en la guerra contra el terrorismo, declaró el portavoz de la Casa Blanca Ari Fleischer.
"El presidente está satisfecho con la cooperación de Arabia Saudita, no solamente en este caso, sino desde el comienzo de la guerra contra el terrorismo", dijo Fleischer a los periodistas.
Fleischer añadió que la investigación sobre los atentados suicidas en Arabia Saudita incluye un estudio "de rutina" para determinar si están relacionados de alguna manera con los ataques en Chechenia. AFP