Un 2,3% de los votos separa a Menem de Kirchner, escrutado el 98,7% de las mesas de votación

Los peronistas Carlos Menem y Néstor Kirchner disputarán el 18 de mayo la presidencia argentina en el debut de la segunda vuelta electoral en la historia institucional del país.

Escrutado el 98,7% de las mesas de votación, Menem alcanzaba el 24,3% de los votos y Kirchner obtenía el 22%.

"La segunda vuelta va a ser un paso formal porque vamos a ganar", aseguró Menem durante una conferencia de prensa brindada en un hotel del centro de Buenos Aires junto a su esposa, la chilena Cecilia Bolocco, quien declaró estar orgullosa del triunfo de su marido.

Por su parte, Kirchner indicó que con este resultado "queda claro que hay dos modelos de país: el modelo del ajuste, de la exclusión, el modelo que endeudó a la Argentina (...) y el modelo de la producción, del trabajo, de la vuelta a la dignidad de todos los argentinos", aludiendo a la propuesta de Menem y la suya.

"Llamamos a todos los argentinos a construir un modelo de igualdad, de justicia y de fraternidad", agregó desde la capital de la provincia patagónica de Santa Cruz, de la que es gobernador.

En un distante tercer lugar figuraba el candidato centroderechista Ricardo López Murphy con 16,3%, seguido por la centroizquierdista Elisa Carrió con 14,1%. En quinto lugar se ubicaba el también peronista Adolfo Rodríguez Saá con 14,1%.

La confirmación de que habrá una segunda vuelta causó euforia en las filas de Kirchner, apoyado por el presidente Eduardo Duhalde, pero creó un ambiente de dudas en el comando de campaña de Menem que esperaba una victoria en primera vuelta.

A pesar del optimismo que mostró Menem, las encuestas difundidas antes de los comicios coincidieron en que el ex presidente perdería en una segunda vuelta contra cualquiera de sus posibles rivales dado el alto porcentaje de rechazo que genera en el electorado independiente y en un sector del propio peronismo.

Quien llegue a la presidencia argentina deberá lidiar con la mayor crisis económica y social de su historia, que ha llevado el desempleo al 17,8% y la pobreza al máximo del 57,5%.

Además deberá negociar con los organismos multilaterales de crédito el pago de su deuda pública, que declaró en cesación a fines de 2001 y mantener al mismo tiempo los planes sociales que benefician a más de dos millones de personas sin salirse de un ajustado presupuesto que es seguido de cerca por el Fondo Monetario Internacional.

Menem cuenta con el visto bueno de los capitales extranjeros y conserva una buena relación con los organismos internacionales. Kirchner, que en un principio despertó temores entre los inversores con su discurso de tinte nacionalista, ha logrado cierta aceptación tras decidir incorporar a sus filas ministro de Economía Roberto Lavagna, quien logró estabilizar una economía en caos.

De alzarse con la presidencia, Menem será el segundo dirigente argentino en gobernar durante tres períodos, hecho que sólo alcanzó Juan Perón, fundador del Partido Justicialista. AP

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