Ginebra | EFE. Un alto funcionario del Gobierno norteamericano desafió hoy en Ginebra a Irán a poner fin a su política de "engaño" en materia de armamento nuclear y a revelar al mundo lo que posee.
El secretario de Estado adjunto para la no Proliferación, John S. Wolf, metió en un mismo saco a Corea del Norte, Irak e Irán, países de los que dijo que era preciso "frenar sus ambiciones" nucleares.
Irán lleva "el mismo camino de negación y engaño que impidió las inspecciones internacionales en Corea del Norte e Irak", declaró en un discurso ante el comité preparatorio de la Conferencia de Revisión del Tratado de Proliferación Nuclear, que comenzó hoy en Ginebra sus reuniones.
"No es tranquilizador que Irán haya tardado once años en hacer caso del llamamiento del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OEIA) a los Estados para que declaren sus nuevas instalaciones atómicas antes de empezar su construcción. Irán lo ha hecho sólo después de que otros revelaran su existencia", denunció.
Preguntado en una rueda de prensa posterior por qué EEUU no tiene nada que objetar al armamento nuclear que todo el mundo sabe que posee Israel, Wolf dijo que ese país "no es miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear", por lo que no viola el mismo.
Estados Unidos apoya una zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Medio, pero esa solución debe ser la culminación de un proceso que permita a Israel "vivir dentro de fronteras seguras y reconocidas por su vecinos", afirmó Wolf.
Sin embargo, desestimó la propuesta que hizo Siria a mediados de abril ante el Consejo de Seguridad de una zona de ese tipo al afirmar que "no basta un trozo de papel" o una "declaración rimbombante" por parte de un país.
Wolf insistió hoy en que el Irak de Sadam Husein tenía un programa nuclear secreto pese a que ni las utilizó frente a las tropas ocupantes ni han aparecido hasta ahora.
Dijo que el caso de Corea del Norte es distinto porque "es un país pobre en una zona que los vecinos quieren desnuclearizada".
"Estamos determinados a acabar con la amenaza nuclear norcoreana con medidas pacíficas y diplomáticas", dijo también Wolf, quien agregó que en las negociaciones multilaterales con China y Corea del Norte en Pekín, la pasada semana, se le dejó claro a este último país "nuestra determinación de conseguir el desmantelamiento controlable e irreversible" de su programa nuclear.
Wolf no respondió directamente a la pregunta de por qué el nuevo Gobierno de EEUU insiste en no descartar el uso del arma nuclear llegado el caso, con lo que envía una señal equivocada a los países signatarios del Tratado de No Proliferación Nuclear.
"No vamos por el mundo amenazando con lanzar armas nucleares a los países que no cooperen con nosotros. No somos un monstruo nuclear", dijo el secretario de Estado adjunto, quien agregó: "Tenemos además una fuerte capacidad convencional".
En una declaración con motivo de la reunión del comité preparatorio de la conferencia sobre el TNP, la organización ecologista Greenpeace denunció la existencia de una política de doble rasero por parte de EEUU y las otras cuatro potencias nucleares oficiales.
El TNP obliga a las cinco potencias nucleares a deshacerse de sus propios arsenales de ese tipo (aunque sin fijar un plazo concreto) mientras que los Estados que no poseen ese tipo de armas se comprometen desde el momento de la firma a no adquirirlas nunca.
"La gran mayoría de los Estados - 182 de los 187 signatarios- han mantenido su palabra, y es por tanto hora de que comience el desarme nuclear también en EEUU, Reino Unido, Rusia, China y Francia", señala Greenpeace en un llamamiento.