El primer ministro ruso Mijail Kasyanov anunció hoy que el gobierno está organizando una visita del papa Juan Pablo II para "el futuro próximo".
El pontífice ha expresado reiteradamente su deseo de visitar Rusia como parte de sus esfuerzos de fomentar una mayor unidad cristiana. Pero la Iglesia Ortodoxa Rusa se ha opuesto a una visita, acusando al Vaticano de querer convertir al catolicismo a los rusos ortodoxos mediante un proselitismo indebido. Ningún Papa ha visitado Rusia.
"Sí, efectivamente tratamos de colaborar en la organización", destacó el primer ministro Kasyanov en declaraciones por la televisión rusa NTV.
En declaraciones a los periodistas en un viaje a la ciudad de Rybinsk, sobre el río Volga, Kasyanov dijo que el gobierno espera que el Papa visite Rusia "en el futuro próximo".
Versiones recientes señalaban que el Papa podría visitar Rusia cuando haga una escala durante un viaje a Mongolia en agosto.
El primer ministro italiano Silvio Berlusconi afirmó la semana pasada que se reuniría con el patriarca de la Iglesia Ortodoxa en un esfuerzo por allanar el camino a la visita papal. Berlusconi hizo la declaración después de sostener una reunión con Kasyanov, que visitó Roma.
Berlusconi indicó que el Vaticano le había pedido que tratara de organizar una reunión con el patriarca de la Iglesia Ortodoxa rusa, Alexy II una posibilidad que el primer ministro italiano dijo que abordaría con el presidente ruso Vladimir Putin.
La Iglesia Católica afirma que tiene el derecho moral de hacer actividad en Rusia, que tenía comunidades católicas integradas en su mayoría por alemanes y polacos, antes de la revolución bolchevique de 1917.
Kasyanov trató de evitar el enfado de la Iglesia Ortodoxa Rusia, alegando que el asunto de la visita papal debería ser decidida entre las iglesias.
"El acuerdo debe ser logrado por los líderes eclesiásticos", destacó. "Esa decisión no tiene que ser hecha por el gobierno, es una decisión que debe ser tomada por los líderes de las iglesias"
AP