Colonias psiquiátricas del MSP: de 2.000 internados a solamente 1.000

| En el año 1990, el promedio de internación de los pacientes en los hospitales era de 451 días. En 2003, la cifra se ha reducido a tan sólo 19 días

ROSARIO TOURIñO

En ocho años, las colonias Etchepare y Santín Carlos Rossi pasaron de tener dos mil pacientes psiquiátricos internados a tan solo mil. Esa estadística es una muestra de la radical evolución que ha tenido el tratamiento de los enfermos psiquiátricos en Uruguay.

A partir de mediados de los ’90, el Ministerio de Salud Pública (MSP) cambió un modelo que se basaba en la "institucionalización" de los pacientes a otro que busca atenderlos precozmente en policlínicas comunitarias, sin desarraigarlos de su medio y buscando su reinserción social. Esa nueva política también se evidencia en los promedios de internación en los hospitales. Mientras en 1990 los pacientes estaban internados por un promedio de 451 días, cinco años después ese número se redujo a 250 días. Pero en 2003 la cifra es aún más sorprendente: el promedio es de 19 días.

A la vez, los equipos multidisciplinarios que trabajan en los centros de salud comunitarios y policlínicas han logrado un aumento inédito en sus consultas. Los distintos servicios ambulatorios del MSP están brindando 200 mil consultas anuales, lo que representa la atención de 31.500 pacientes. Los consultantes acceden a un equipo integrado por psiquiatras, psicólogos, asistentes sociales y enfermeros, que resuelven las necesidades a pocos metros del domicilio de las personas.

DESHOSPITALIZACION. Hace unos diez años, el MSP comenzó a encarar una fuerte política de "deshospitalización" de los pacientes mentales. Esto llevó a que los dos centros de internación prolongada —Etchepare y Santín Carlos Rossi— pasaran de tener más de mil pacientes cada una, a tener hoy quinientos. "El descenso se dio por todas las nuevas estructuras de contención que se crearon; el ingreso a las colonias venía luego de un pasaje por el hospital Vilardebó, como hoy no ingresan tantos pacientes a este hospital, se disminuye el ingreso a las colonias", explicó Margarita Arduino, subdirectora del hospital Vilardebó.

Los internados que aún permanecen en las colonias están "básicamente, porque no tienen a dónde ir", admitió la directora de la Etchepare, María Bussard. Se trata de personas que no han podido ingresar en la serie de programas de egreso o asistencia familiar. Actualmente, hay 130 pacientes que han logrado egresar de las colonias, porque se han integrado a familias de la zona que se ofrecieron a cuidarlos. "Son pacientes que en muchos casos ya llevan más de diez años integrados a las familias", aseguró Bussard.

El proceso de deshospitalización de estos pacientes es gradual, ya que la inserción familiar es evaluada por los técnicos y a veces el paciente vuelve a las colonias. "No siempre la persona se adapta a la familia y viceversa", admitió Bussard. Sin embargo, más allá de las bondades de este programa, existen límites: "no hay tantas familias para recepcionar y que tengan las condiciones para convivir con este tipo de personas".

Los técnicos aseguran que en todos los casos los internados de las colonias tienen una patología psiquiátrica y no están allí sólo por razones sociales, como la falta de vivienda o trabajo. El diagnóstico mayoritario es la esquizofrenia, una forma de psicosis crónica. Los técnicos aseguran que se ha podido filtrar el ingreso de pacientes con otro perfil —como personas en situación de calle— gracias a la concientización de los jueces. "A veces las colonias son el primer lugar en el que piensa un juez para mandar personas con diferentes problemas sociales, porque no quiere complicarse", reconoció Marcos Atchugarry, subdirector del programa de Salud Mental del MSP.

"También hay que reconocer que a veces lo psiquiátrico, lo social y lo judicial aparecen juntos y es difícil marcar una línea, pero tratamos de priorizar el factor que más está incidiendo en la persona para decidir dónde insertarlo", admitió el director de Unidades Asistenciales Especializadas, Horacio Porciúncula. De todas formas, un reciente relevamiento del MSP mostró que en una de las colonias sólo había ingresado un solo paciente por causas sociales y en la otra, cuatro.

A DOMICILIO. El bloqueo del gran flujo de pacientes que ingresaban a las colonias desde el Vilardebó se dio a través de la expansión de la atención en centros diurnos, comunitarios y policlínicas. Hoy, el MSP posee 34 equipos de atención comunitaria, que buscan llegar a los pacientes precozmente. "Atacar el problema en el final de la historia es muy difícil: tratar de revertir el caso de una persona que fue internada hace 30 años por una causa psiquiátrica, que era del interior y al que ya no le queda ni familia, es muy difícil", narró Porciúncula.

Pero otro de los puntos cardinales del cambio es el "sistema de atención en crisis domiciliaria". Los técnicos resuelven el 40% de las crisis psiquiátricas en la propia casa de los pacientes. El sistema ve por día unos ocho pacientes, por lo cual, esto implica que tres de ellos son estabilizados, sin requerir internación. El 60% restante, al tener una atención tan rápida y precoz, tiene más chance de resolver su caso en una emergencia hospitalaria y en caso de ingresar, su estadía es menor.

Otro de los elementos que ahora se impulsa es la rehabilitación. Se trata de programas que buscan evitar el reingreso de los pacientes y una "devolución" más rápida a su medio natural. En Montevideo existen hoy seis centros enfocados hacia una rehabilitación a mayor o menor plazo, y también para diferentes edades, los cuales básicamente apuntan a brindar herramientas para la inserción social y laboral de los pacientes. Los centros de rehabilitación del interior, según Porciúncula, explican que en Artigas o Tacuarembó ni siquiera existan camas para internación psiquiátrica.

El MSP también ha buscado desarrollar equipos especializados para las diferentes franjas etáreas. Hace cinco años, existía un solo psiquiatra infantil en todo el sistema de Salud Mental, hoy suman ya 28.

ANTI-MANICOMIOS. "Ya no está aquel concepto de lo manicomial como la única alternativa", dijo Porciúncula, como resumen del nuevo modelo. El director cree que Salud Mental ha sido pionero en derivar recursos hacia la Atención Primaria de Salud (APS), una política que hoy se quiere extender a todo el sistema asistencial. "Este cambio en el modelo de salud mental lleva en otros países como Italia o España 20 años de ventaja", hizo hincapié Atchugarry. Los técnicos están convencidos que en Uruguay en ocho a diez años se han logrado avances que ponen al país en la vanguardia a nivel de América Latina.

De todas formas, los técnicos advierten que en esos países europeos también existe una "población residual" que permanece en hogares de internación prolongada. "Quizás la diferencia allí es que los centros no tienen más de 20 pacientes", explicó Atchugarry.

Por su parte, Porciúncula cree que el incentivo salarial del que gozan los técnicos del área ha sido esencial para generar un mayor compromiso entre el personal. El programa de Salud Mental insume hoy un 6% del presupuesto del MSP, algo que también es medular para el director. "Desde 1995 ese presupuesto ha sido una constante y cada vez que hubo un cambio de ministro, hemos sido firmes en defender los resultados", concluyó.

Hay más consultas por depresión

Los servicios del MSP, especializados en patologías psiquiátricas, también han venido observando un cambio en el perfil de pacientes que acuden a consultar. Anteriormente, predominaban los pacientes con patologías psicóticas. Hoy, en cambio, se ven más cuadros depresivos graves, trastornos de adaptación y jóvenes que acuden por problemas de adicción a sustancias. En la actualidad los trastornos del humor, como es el caso de la depresión, representa el 27,3% de las consultas en el MSP.

Sin embargo, por ahora, los técnicos no han visto que el número de consultas por depresión haya aumentado significativamente como producto de la crisis económica. "Quizás apenas haya habido un incremento de un 1% o un 2% de consultas por encima del número habitual, sí hemos notado que en las consultas se hace mayor referencia a la problemática socioeconómica, la pérdida de trabajo y a epifenómenos como la violencia familiar", relató Horacio Porciúncula.

A los servicios ambulatorios del MSP acuden anualmente unos 31.500 pacientes. Se estima que el 1% de la población de un país es la que puede tener algún trastorno psiquiátrico, por lo cual, los técnicos consideran que están llegando al número de uruguayos a los que deberían llegar estadísticamente. Porciúncula resaltó que cada vez más gente está consultando, lo que es signo de que los uruguayos están abandonando los prejuicios y ven al psiquiatra como un médico más.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar