Estados Unidos decidió enviar un equipo de 1.000 hombres a Irak para buscar armas de destrucción masiva y otorgó un importante contrato a una empresa estadounidense para la reconstrucción, mientras en Riad los países vecinos debaten sobre el futuro del país.
Los países vecinos de Irak hablaban hoy de la manera de favorecer la instauración de un gobierno nacional en Bagdad y apresurar la marcha de las fuerzas estadounidenses.
Según un responsable del Pentágono, el equipo que fue enviado para buscar armas de destrucción masiva está conformado por militares, científicos civiles y personal del sector privado y estará dirigido probablemente por un general. Algunos miembros del grupo están ya en el terreno y el resto podría estar operativo en dos semanas.
Estados Unidos está "preocupado" por las acusaciones probables de "manipulación" en el eventual descubrimiento de armas de destrucción masiva en Irak, declaró ayer el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
Equipos estadounidenses están acompañados de "gente entrenada en las cadenas de control" para asegurarse de que todo está en regla, pero "eso no impedirá que algunos países y alguna gente hable de manipulación", dijo.
Washington es hostil al regreso de los inspectores de desarme de las Naciones Unidas propuesto por el jefe de los inspectores, Hans Blix. Este explicó a la BBC que los inspectores podrían dar credibilidad internacional al eventual descubrimiento de armas prohibidas en Irak por parte de las fuerzas británico-estadounidenses.
AFP