Los expertos afirman que lo que pareció un saqueo realizado al azar en un museo de Bagdad - lugar de tesoros que se remontan 5.000 años en la historia humana - en realidad fue un robo cuidadosamente planeado, y puede ser que los artefactos extraídos estén en camino de coleccionistas de Europa, Estados Unidos y Japón.
La Interpol, organización internacional de policía, anunció hoy que envió un equipo especial a Irak para ayudar a rastrear los tesoros robados, y exhortó a todas las personas relacionadas a la conservación y comercio de antigüedades a "rechazar tajantemente cualquier oferta de propiedad cultural proveniente de Irak".
El FBI también envió agentes a Irak para que ayuden a recuperar las antigüedades robadas. En Washington, tres integrantes del Comité de la Casa Blanca de Asesoría de Propiedades Culturales renunciaron para protestar por los saqueos, que afirman fueron culpa de Estados Unidos por no haber actuado.
"Parece como si parte del robo fue una acción muy, muy intencional, planeada", dijo McGuire Gibson, presidente de la Asociación Norteamericana para la Investigación en Bagdad, en una reunión realizada ayer en París.
"Pudieron obtener las llaves de las bóvedas en algún lado y tomaron el material más importante, el mejor", dijo Gibson. "Sospecho que fue organizado fuera del país. De hecho, estoy casi seguro que así fue".
Gibson estuvo entre 30 expertos de arte e historiadores culturales convocados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura para evaluar el daño al patrimonio cultural iraquí después de la invasión anglo-estadounidense.
Los bandidos vaciaron las bibliotecas iraquíes y los museos Nacionales de Bagdad con tal eficiencia que ya hay reportes de artefactos que han aparecido en el mercado negro, dijeron algunos expertos.
El FBI está alertando a la red policiaca internacional sobre las piezas robadas y revisando internet para ver si alguna está anunciada para su venta.
"Estamos firmemente comprometidos para hacer todo lo que podamos con el fin de asegurar que estos tesoros vuelvan al pueblo iraquí", dijo Robert Mueller, director del FBI.
Pero aún no está claro qué fue exactamente lo que desapareció y qué quedó en el museo. Como muchos de los registros del museo están quemados y el acceso a Irak sigue bloqueado, averiguarlo podría llevarse semanas o meses.
AP