El invierno cercano aparece en el negocio de los ganados

| El escenario para el negocio se presenta favorable, pero hay amenazas supervinientes que deben contemplarse

CONSULTORA SERAGRO

En ésta, como en cualquier producción biológica, que además se trata de commodities (productos no diferenciados, sin marca ni denominación de origen), los problemas pueden provenir tanto de los mercados físicos como de los financieros, a la hora de vender la producción. Pero antes de venderla hay que obtenerla: y eso empieza en los campos; hay que llegar a producir los animales de la calidad que hoy se requiere. Desde este punto de vista las cosas venían rodando bien: el tiempo favorable a la producción de pasto, aparejó un excelente estado de los ganados de todas las categorías. Ahora, en todos los ámbitos, hay elementos negativos, que ponen una nota de atención y que no deben descuidarse.

EN LOS MERCADOS. En esta coyuntura, el mercado para los ganados de embarque está prácticamente paralizado. La falta de negocios de exportación, sumada a la debilidad del mercado interno, que además transcurre por la tradicional retracción de la semana de turismo, desestimula las compras industriales. Las complicaciones en las ventas a Canadá —que se había constituido en el mercado dominante—, y la aún indefinida apertura de EE.UU., explican la actitud reticente de la demanda, que no tiene colocaciones alternativas de valor equiparable a esos mercados.

Se trata, sin duda, de una situación puramente circunstancial. La prolongación por 15 días más del plazo de "comentarios" en EE.UU.; mecanismo previo a la decisión de reapertura, otorgado a la asociación nacional de ganaderos, es interpretado por nuestras autoridades sanitarias como favorable a nuestros intereses, desde que habrá de recoger la visión positiva que manifestaron los observadores de esa organización en su recorrida por los campos e industrias de nuestro país. Se espera que ese informe busque diferenciar favorablemente al Uruguay de lo que ocurre en otros países de la región. De cualquier manera, en un país que importa más de 1 millón de toneladas al año, el ingreso de un volumen 20 mil toneladas, como es la cuota que tiene adjudicada el Uruguay, no puede provocar ningún trastorno serio (aún cuando eventualmente se le agreguen las toneladas que quedaron pendientes, por la aftosa, como trascendió). Aparentemente, los temores de los productores norteamericanos se refieren a la posibilidad de que detrás nuestro ingresen los argentinos y los brasileños, con grandes volúmenes de carne barata, que incluso entren pagando los aranceles, que en el caso de EE.UU. no son demasiado elevados: un 26,5 %. De cualquier modo, el panorama sigue siendo auspicioso, en el sentido de que no hay obstáculos serios que impidan nuestro ingreso en ese mercado, cuya operatividad habrá de aportar una mejora en los valores de la carne y del ganado. El único problema es que corre una carrera contra el tiempo: hasta que no se inicien los embarques, la extracción no aumentará, y mientras tanto, se viene el invierno.

EL PASTO. El territorio nacional es un pañuelo, dicen. Sin embargo, hay diferencias muy grandes entre zonas, en lo que tiene que ver con las lluvias recibidas.

En la cuenca lechera, los tamberos se quejan de la falta de agua: no llueve bien desde mediados de febrero, hace dos meses. Las tierras arcillosas se rajan como en verano, las pasturas que estaban exuberantes están secas, el campo no rebrota, no hay macollaje en las plantas, y las siembras tempranas —praderas o verdeos—, se perdieron y hay que resembrarlas. La gramilla avanzó sobre las praderas, deteriorando irreversiblemente su calidad y amenazando seriamente su supervivencia.

La lluvia es muy importante en otoño, porque permite nacer y crecer a las especies que habrán de dar comida en invierno. Si no nacen ahora, el frío impedirá que lo hagan en los meses próximos.

Los ganados están muy bien, y están lejos de correr algún riesgo, pero en las zonas de "sequía" han dejado de avanzar; están estancados y empiezan a retroceder. Cuando lleguen las heladas (que no están lejos), la enorme masa de pasto de verano que ahoga los campos se transformará en una yesca. Tempranamente, muchos productores iniciaron la quemazón de campos, buscando eliminar los restos de pasto viejo: un manejo desaconsejado por los técnicos, pero vastamente difundido.

Lo que el inversor debe saber

Uno de los fenómenos más interesantes de esta etapa de la vida económica de nuestro país, tiene que ver con la presencia de muchos inversores de fuera del sector agropecuario en los negocios ganaderos.

Muy positivo por cierto, pero es muy importante también que tengan claro que los animales, obviamente, no son papeles que se guardan en un cajón.

Por el contrario, son capitales importantes que están a la intemperie, y si se quiere que renten y bien, debe dárseles de comer, cuidarlos, curarlos si se enferman o se lastiman; y antes que todo deben cumplir requisitos de calidad, de desarrollo, de salud, para satisfacer lo que se espera de ellos.

Con estas cautelas, el pronóstico sigue muy positivo para este tipo de inversiones.

Cambios

Nadie previó que Canadá se trancara, y tampoco se esperaban complicaciones forrajeras por falta de agua, luego de varios meses de lluvias por encima de lo normal. ~

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