La ONU estimó hoy que la guerra contra Irak supondrá un billón de dólares de pérdidas en el producto interior bruto (PIB) de los países árabes, que tenían un lastre de 600 millones de dólares estos diez últimos años por la segunda guerra del Golfo.
Las pérdidas son fruto en particular de "la baja de las tasas de inversión, de un aumento de los gastos militares, que ascendieron al doble de la media internacional (y) de un descenso de los ingresos por turismo y transporte, sobre todo aéreo", indicó Mirvat Tallaoui, secretaria general de la Comisión Económica y Social de la ONU para Asia Occidental (ESCWA), organismo que tiene su sede en Beirut.
Tallaoui mencionó asimismo "el alza de las tarifas de los seguros", el "retroceso del comercio entre países árabes", "la degradación del entorno como consecuencia de los ataques militares y el recurso a las armas de destrucción masiva, bombas de racimo, uranio empobrecido y minas, además de las pérdidas humanas, civiles y militares".
Otros agravantes según ella: "el aumento del número de minusválidos (...) el aumento del desempleo, la densidad creciente de la población, la recrudescencia del extremismo y el fanatismo, la emigración y las consiguientes pérdidas de recursos humanos".
La ESCWA reagrupa doce países (Arabia Saudí, Bahrein, Egipto, Emiratos Arabes Unidos, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Siria y Yemen) y los territorios palestinos.
"Los ingresos por habitante en esos países árabes ha registrado su nivel más bajo de los últimos diez años", debido sobre todo a la bajada del precio del petróleo", añadió.
La guerra del Golfo ha costado "entre cinco y seis millones" de puestos de trabajo en los países de la zona, cifra que podría pasar a ser "de seis a siete millones" con la guerra de Irak.
AFP