El socialista Luiz Inácio Lula da Silva, que el jueves cumplirá 100 días en la presidencia de Brasil, se enfrentó hoy a la primera huelga de funcionarios públicos en su gestión, así como al segundo díade un paro que tiene a 3,5 millones de personas sin transporte en Sao Paulo.
Los trabajadores de los organismos públicos federales en algunos sectores como salud, educación y justicia, viejos aliados del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), de Lula, cumplieron hoy una huelga de 24 horas para protestar por un proyecto de ley que el Gobierno pretende enviar al Congreso yque reduce sus pensiones.
"Más que una huelga es nuestro primer acto para manifestar rechazo a la actual política de un gobierno que respaldábamos" , dijo a EFE el vicepresidente del sindicato de los profesores de universidades públicas de Brasil, José Domingues.
El dirigente sindical reconoció que los empleados públicos también reivindican un aumento salarial del 46,95 por ciento y que se declararán en huelga permanente en caso de que el Gobierno tan sólo autorice el reajuste de un 1 por ciento ya anunciado.
Según los sindicalistas, la huelga, convocada por la Coordinadora Nacional de Entidades de Servidores Públicos, paralizó las 52 universidades federalesdel país, así como varios hospitales públicos en 26 de los 27 estados de Brasil, y afectó las actividades en organismos como las Aduanas y la Procuraduría.
"Esa paralización es natural porque la huelga es un derecho de los trabajadores. El PT siempre luchó por los trabajadores" , afirmó el presidente de la Cámara de los Diputados, Joao Paulo Cunha, un importante líder del partido oficial.
El segundo día de la huelga de los conductores de autobuses públicos en Sao Paulo dejó nuevamente a 3,5 millones de personas sin transporte y cerca de 130 vehículos destruidos.
Los huelguistas, que protagonizan un pulso con la alcaldesa de Sao Paulo, Marta Suplicy, importante líder del PT, apedrearon los autobuses de lasempresas que intentaron trabajar.
Pese a que no aludió directamente a la huelga de los empleados públicos, Lula, en un discurso hoy ante los 270 trabajadores de la planta de Rolls Royce en Sao Paulo, aseguró que como líder sindical siempre privilegió el diálogo antes que el conflicto.
"Nunca me gustó declarar una huelga en clima de euforia. Siempre quise negociar antes. Siempre fui favorable al diálogo" , afirmó Lula, que lideró lashistóricas manifestaciones de los metalúrgicos de Sao Paulo contra los gobiernos militares.
Sobre la reforma del sistema de seguridad social, al que se oponen los funcionarios públicos que temen un recorte de sus privilegios, Lula dijo que ésta "no perjudicará a nadie y será discutida sin prisa y conresponsabilidad" .
Lula fue más severo con los conductores de autobuses en huelga, a los que acusó de estar al servicio de los intereses de patrones que mantienen un duelo político con la alcaldía.
"Compañera Marta (Suplicy), no ceda porque determinados empresarios del transporte necesitan aprender a respetar el poder público y los consumidores" , dijo Lula a la alcaldesa de Sao Paulo.
Los conductores protestan contra la decisión de la Alcaldía de cancelar los contratos de nueve empresas del sector que, según alegan, dejará a 10.000 trabajadores sin empleo.
La rescisión de los contratos es otro capítulo en la puja entre las compañías de transporte público y la alcaldía de Sao Paulo, que afirma buscar un nuevo sistema de transporte colectivo en el que no tienen cabida "los malos empresarios" .
La de esta semana es la novena huelga de transportistas este año en Sao Paulo.
"Espero que sea la última huelga para poder darle orden al sistema de transporte de la ciudad. No estamos discutiendo la reivindicación de un sindicato o de malas empresas" , dijo Suplicy. EFE