SOLEDAD ACUÑA
¿Usted está de acuerdo con las tres franjas que estipuló la Intendencia para cal- cular los impuestos de acuerdo con la zona donde vive la persona?
—No, para nada. Cuando uno ve eso es como si viera una copa con el chocolate puesto en un lado y el dulce de leche y la crema en otra parte. No podemos configurar zonas de impuestos para ricos y otras para pobres. El impuesto territorial, el impuesto por el bien que se posee, tiene que estar en relación al valor que tenga esa propiedad, a la época en que se realizó y a las mejoras que tenga. Es muy ingrato que una persona viviendo en la zona 1, que es la más cara, con una casa habitación muy antigua con pocos recursos tenga una recarga impositiva. Mientras que alguien que viva en la zona rural en una chacra con una vivienda muy suntuosa pague una carga impositiva baja y que en nada contribuye a las obras sociales de una ciudad. La IMM debe buscar una mejor calidad de vida que ofrezca desde el punto de vista impositivo una mejor disponibilidad. La ciudad es como un edificio y está hecha para que aquel que la habite pague sus gastos comunes. Entonces, si la gente se queda en una chacra y no paga los gastos comunes de la ciudad, los van a terminar pagando los pobres.
—¿Esa situación es lo que pasa hoy?
—Sí, sin duda. Hoy hay una combinación de factores que están empezando a surgir en Montevideo y que todos tenemos que tener en cuenta. La IMM debe ayudar a mejorar la buena calidad de vida de los contribuyentes teniendo un régimen impositivo que no desplace al que no puede pagar porque está empobrecido y no castigue de sobre manera al que se quede en la ciudad.
—¿Cómo se logra?
—La IMM va a promover un sistema para calcular el valor de la Contribución que no haga de la ciudad una estratificación en zonas de altos y bajos impuestos. Está claro que es en Montevideo donde tenemos que tener un sistema impositivo para realizar obras sociales o si no podemos correr el riesgo de que nos quedemos con los contribuyentes pobres, porque la gente va a eludir el pago o va a abandonar su vivienda.
—¿Cómo se evita esa situación?
—Yo pienso que es fundamental que se haga una mezcla social que esté integrada con personas de diferentes ingresos para no fraccionar la ciudad en guetos. Hay que promover que el que gana poco no abandone la zona central y pague bajos impuestos. Ayudar solidariamente con una tasa de impuesto negativa, si fuera necesario, para que esa persona pueda permanecer y aquél que tiene bienes residenciales en zonas que no son las más caras pague en función de lo que ese bien significa y los eluda sólo por por el hecho de estar en una zona de oasis impositivo.
—¿Este es un proyecto real?, ¿la IMM piensa instrumentarlo?
—Este es un tema que la IMM va a analizar de aquí en mas. Tanto a nivel del Catastro Nacional y de los organismos municipales. Es un tema que no es ajeno a la Intendencia de Montevideo. Hace varios años la IMM realizó un catastro dentro de los términos que estamos hablando con un permiso pormenorizado de las propiedades en Montevideo, pero no se pudo efectivizar en este momento porque fue derogado por el Parlamento. Pero de cualquier modo estas realidades tarde o temprano golpean y tienen que ser analizadas con sentido común, con sensatez y todos sabemos que en un plazo breve vamos a tener que atender estas nuevas realidades.
—¿La IMM ya lo decidió?
—En primer término, la Dirección de Nacional de Catastro está estudiando esta situación y la IMM espera un resultado para trabajar conjuntamente.
—¿El estudio del catastro ya fue entregado a la IMM?
—No, todavía no. Pero una vez que nos llegue va a tener que ser revisado por nuestros departamentos y tomar posición por el mismo.
—¿Cómo se calcularía entonces el nuevo impuesto territorial?
—De acuerdo al valor de la tierra, el valor de la propiedad y los ingresos de las familias. Debe importar todo. No sólo nos debe importar el valor material sino también el valor humano. Hay que tener en cuenta la disponibilidad de la persona que vive.
—¿O sea que en este momento para la IMM hay contribuyentes que viven en la zona 1 y que pagan una contribución que no les corresponde, ya sea por sus ingresos bajos o porque la edificación es precaria?
—No es que no les corresponda. Pagan un impuesto alto por vivir en la franja del chocolate. Pero en muchos casos es una vivienda que recibió como bien familiar y que fue comprada hace muchos años. Sin embargo, esa persona tiene ingresos bajos y debe hacer frente a una tasa impositiva más alta que otros contribuyentes que pueden eludir esos impuestos en otras zonas.
—¿Con este nuevo sistema de evaluación la IMM busca bajar la morosidad?
—Sin duda que va a ayudar. En el sentido de que tenemos que ser conscientes de que va a ser mucho más caro extender la ciudad si la gente continúa trasladándose para zonas periféricas que atender las necesidad de las personas que están en las zonas del centro.
—¿Cómo se va a controlar los bienes que declaren los contribuyentes?
—Cuando se estudió el anterior catastro ya estaba previsto un sistema de control de esos datos.
—¿Piensa que desde el gobierno central van a apoyar este proyecto?
—Montevideo tiene un problema desde el punto de vista político muy grave. Tenemos un gobierno que en 1990, cuando Montevideo comienza a cambiar, abandona la capital por razones políticas creo y no sólo no le da dinero sino que le sustrae. Montevideo es el único gobierno departamental que tiene que hacer frente a sus tributos desde el punto de vista del Banco de Previsión Social y del IVA de sus obras. Es como si el gobierno de Estados Unidos frente a esta catástrofe de las Torres Gemelas se hubiera desinteresado de hacer una acción destinada a restablecer esa zona. En un hecho muy menor, nosotros tuvimos un incendio muy importante en el Mercado Modelo y el Parlamento votó una ayuda económica para la IMM. Todavía no la pagaron, pero el Mercado está funcionando.
—¿Qué va a pasar en Montevideo si no se hace el cambio de la valoración de la Contribución?
—Lo que va a pasar es lo que ya se registra hoy. La población no aumenta en la ciudad y la IMM debe atender servicios en la periferia que ya están instalados en el Centro.
"Areán no puede firmar concesiones"
—La Intendencia tiene previsto un plan para renovar el Parque Rodó. ¿Por qué se apunta a esa zona?
—Es simple. Hoy hay un alto grado de deterioro en los parques de Montevideo y eso hay que cambiarlo. Para mí, los parques en malas condiciones pasan a formar parte de esa imagen de deterioro de la ciudad. Hay que revertir esa situación. Yo tengo temor de que el director de cine, Roman Polanski, desembarque en Montevideo y vea a Montevideo como un buen escenario para sus películas. Si tenemos un Parque Rodó con buena oferta y logramos aumentar la demanda vamos a poder generar fuentes de trabajo.
—En los últimos meses los ediles de la oposición cuestionaron algunas de las concesiones que hay en el Parque Rodó.
—Nosotros seguimos atentamente ese proceso. Las concesiones no son de este gobierno, vienen de 20 años atrás y tienen problemas muy fuertes. Algunas no tienen fecha de término, fueron otorgadas sin exigencia de contrapartida y sin controles. En algunas de ellas no hay documentos claros, no hay planos. A todos los directores nos parecen bien los controles. Pero poner todo eso al día no es fácil en este momento de crisis. La intensión de la IMM es la de no detenerse y atender los cambios que Montevideo como ciudad y capital esta teniendo. Los ediles pueden quedarse tranquilos de que eso lo vamos a seguir haciendo.
—¿Y los subarriendos que hoy hay en algunos de los locales?
—Ese no es un tema novedoso. Si alguien acuerda con la IMM atender un lugar de gastronomía lo mas probable es que ponga diferentes barras. Esas son situaciones que no le competen al gobierno de Montevideo. No podemos interrumpir las modalidades de esta forma de trabajo.
—El tema de las licitaciones estuvo vinculado al secretario del intendente, Mariano Arana. ¿A usted le parece que Areán pudo haber influido a la hora de adjudicar una licitación?
—El secretario del intendente responde a Arana y no tiene ningún tipo de capacidad para disponer o firmar ningún tipo de concesión. Esto se hace en la IMM a través de los directores de departamento y en ningún caso el secretario de un intendente puede hacer nada. Las concesiones que se adjudicaron son responsabilidad de los directores de departamento. Yo puedo asegurar que el tránsito de un sistema de concesión en la IMM es bastante complejo, lento y tortuoso
—¿Y eso no lleva a que alguien quiera acelerar los trámites?
—Es posible que frente a un trámite complejo la gente quiera coimear pero no conozco ningún director de departamento o división proclive a dar un precio por un favor o un trámite más ágil. Sobre este tema siempre hay conjeturas y hay que investigar. En eso estamos todos de acuerdo. Pero está claro que Areán no tiene responsabilidad porque no pudo haber otorgado una concesión porque simplemente no lo puede hacer.
—¿Pero pudo haber influido en alguna decisión?
—¿Usted a que le llama influir? El secretario de Arana pudo haber consultado a algún director sobre una licitación si alguien le preguntó. Pero eso no significa que Areán le diga a un director "usted haga esta concesión". No conozco a ningún director que se dejara presionar de esa forma por Areán.