El presidente Jorge Batlle acusó ayer al dirigente sindical Juan Castillo de "organizar" la protesta que se produjo el lunes en Treinta y Tres y también arremetió contra el presidente de la Federación Rural del Uruguay, Gonzalo Gaggero, sobre quien remarcó que en el propio departamento del productor agropecuario, "no hubo una sola reclamación" de su sector.
"Es evidente que es una cosa organizada. Cuando se retiraron eran más o menos 150 o 200, si eso les sirve, y no hubo absolutamente ninguna expresión más de ninguna naturaleza, sin perjuicio de que el gobierno ha reconocido, tanto en Melo como en Treinta y Tres, que todo el mundo tiene derecho a expresarse, más allá de que la gente opine que está bien o que está mal expresarse de esa forma. Algunas cosas pueden ser catalogadas equivocadas en cuanto a la forma de expresión. Todo el mundo en este país, por suerte, tiene derecho a expresarse", señaló Batlle en rueda de prensa en el edificio Libertad.
Según el jefe de Estado, Castillo —un integrante del Secretariado Ejecutivo y de la Mesa Representativa del PIT-CNT— fue quien emitió la "señal" para que luego del discurso que pronunció el presidente de la comisión de festejos por los 150 años de Treinta y Tres, Pedro Méndez, los manifestantes se retiraran.
Asimismo, Batlle sostuvo que entre ellos había personal de seguridad del PIT-CNT.
"Yo me siento muy bien, porque había más de 2 mil personas en la plaza y había ese grupo organizado por el señor Castillo; quiere decir que es un grupo que concurre para eso, y por tanto me siento muy bien", afirmó el presidente.
El lunes, cuando en horas del mediodía se desarrollaban los festejos por el 150 aniversario de Treinta y Tres, Batlle fue objeto de distintas expresiones de rechazo, incluido un persistente caceroleo.
La manifestación había estado precedida de otra similar que tuvo lugar el 21 de febrero pasado en Melo, donde el jefe de Estado tambien enfrentó un caceroleo y muestras de reprobación.
GAGGERO. Por otra parte, el mandatario también apuntó sus dardos hacia Gaggero, dirigente rural que ha cuestionado de forma sistemática al gobierno.
"Fíjese usted: yo llegué al departamento de donde es el señor Gaggero. No hubo una sola reclamación del sector que corresponde al que él representa y máxime en su propio departamento, porque la situación agropecuaria en el Uruguay se ha revertido, y la situación industrial vinculada a la situación agropecuaria también se ha revertido", sostuvo.
"Esto no quiere decir que todo está resuelto, para nada. Quiere decir sí que se comienza en un camino, que permite, si nos empeñamos en él, y si seguimos en él, ir creciendo en el empleo, creciendo en la exportación", aclaró.
INSTITUCIONES. En otro orden, Batlle explicó sus comentarios del lunes, cuando había afirmado que durante la crisis del sistema financiero uruguayo del 2002, peligró el orden institucional en el país.
"Es lógico", manifestó el presidente ante la pregunta de un periodista, y puntualizó que si Uruguay no lograba la "ayuda" que obtuvo de los organismos de financiamiento internacionales, la pérdida del 40% de los depósitos bancarios y la "formidable crisis bancaria" que tuvo como principales víctimas a las instituciones sin respaldo de casas matrices en el exterior, habrían provocado la desaparición del sistema financiero y del crédito, y eso se habría traducido en una "absoluta inestabilidad" en la sociedad uruguaya.
"Lo hemos visto, lo que ha pasado en el barrio, cuando se crean esas situaciones de absoluta inseguridad", advirtió.
"Ahora, que todo ha pasado, ahora que hemos podido llegar a los acuerdos defendiendo la conducta del Uruguay, ahora que se están firmando los acuerdos, cuando tenemos el diario del lunes a la vista, entonces es mucho más fácil poder hablar sobre estas cosas. Sobre estas cosas, durante todo un año, el gobierno las enfrentó con silencio, con fuerza y con certeza de que lo que estábamos haciendo era lo que nos iba a conducir a un mejoramiento progresivo de la situación como se está viendo hoy", concluyó el jefe de Estado.
El lunes en Treinta y Tres, Batlle había sostenido: "Si nosotros no hubiéramos tenido la capacidad en agosto del año pasado de enfrentar la crisis financiera que el país tuvo, sin ninguna duda no habría libertad, ni para nosotros hablar, ni para ellos cacerolear", en alusión a los manifestantes.
Castillo dijo que sintió"pena"
Al saber que había sido aludido por el presidente Jorge Batlle, el dirigente sindical, Juan Castillo (sindicato portuario), dijo que le daba "pena" y que le parece "lamentable" que el jefe de Estado realice ese tipo de comentarios.
"El único responsable de la tensión social que padecen los uruguayos en estos momentos es el presidente" dijo Castillo, al ser entrevistado ayer en CX 8 Radio Sarandí.
El dirigente del PIT-CNT agregó finalmente que en esta ocasión el primer mandatario "cortó demasiado grueso".
La molestia de Batlle con la central sindical y sus dirigentes se ha manifestado publicamente en diversas oportunidades, básicamente por las movilizaciones que la central de trabajadores ha impulsado en rechazo a la política económica del gobierno.