Francia y EE.UU. afilan sables en víspera del voto en la ONU

| Powell advirtió ayer que un veto de Francia contra la resolución que presentará EE.UU. esta semana tendría "un grave efecto" sobre las relaciones bilaterales

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NACIONES UNIDAS | AP

Estados Unidos y Francia se apresuraron a mover todos sus hilos diplomáticos con los países miembros del Consejo de Seguridad para obtener los votos necesarios que inclinen la situación de Irak del lado de la guerra o el de la paz.

Mientras Washington telefoneaba a los líderes de diversas naciones, entre ellos al presidente de Rusia, el ministro de Relaciones Exteriores francés, Dominique de Villepin, se encaminaba a Africa para tratar de persuadir a los miembros africanos (Guinea, Camerún y Angola) que voten en contra de la resolución hispano-estadounidense-británica, que pide autorizar la guerra si Irak no se desarma para el 17 de marzo.

Algunos diplomáticos estadounidenses, que se pronunciaron en condición de anonimato, dijeron que Estados Unidos pedirá a la ONU que la resolución se vote mañana o miércoles.

El embajador de Washington ante la ONU, John Negroponte, dijo al Consejo que esté preparado para votar mañana, por lo que su país tiene menos de 48 horas para mediar por su causa.

ULTIMATUM. Estados Unidos ha mostrado su decisión de no posponer la fecha de ultimátum que propuso. Esto podría modificar los votos de México y Pakistán, que quieren adoptar la postura estadounidense pero extendiendo la fecha de plazo.

La resolución necesita como mínimo nueve votos para su aprobación. Pero aunque los consiga, Francia, Rusia y China podrían ejercer su veto. Mientras París ha amenazado con un veto, Moscú y Pekín se han mostrado más cautos.

Si la resolución es aprobada dará carta blanca para el inicio de una guerra después del 17 de marzo.

El secretario de Estado Colin Powell señaló ayer que hay grandes posibilidades de que su país obtenga nueve o 10 votos. El funcionario matizó que los países que aún no estaban decididos tomarían su decisión este fin de semana.

En una entrevista con la cadena CNN, Powell reconoció sin embargo que "estamos haciendo progresos, pero no encontramos todavía los nueve votos".

Estados Unidos está dialogando con Angola, Guinea y Chile, países que en principio no comparten enteramente la idea de la guerra.

ANTE EL VETO. Powell indicó que no se mostraría sorprendido si Francia vetara la resolución. "Aunque Francia ha sido un amigo durante varios años, y seguiremos siendo amigos en el futuro, pienso que la relación bilateral se verá afectada, al menos en el corto plazo".

Francia media por su causa, que no es otra que lograr los votos suficientes para derrotar la resolución, lo que le evitaría hacer uso del veto.

Desde Luanda, capital angoleña, De Villepin mantendrá coloquios "al máximo nivel" y continuará hoy su gira en Camerún y a la noche llegará a Cronaky, capital de Guinea.

Las mismas capitales africanas fueron visitadas hace dos semanas por Walter Kansteiner, vicesecretario de Estado norteamericano, seguido por enviados británicos.

Los tres países africanos —junto a México, Chile y Pakistán— son los miembros no permanentes del Consejo que aún no dieron a conocer la posición respectiva sobre el tema iraquí.

En el frente del "no" están París, Moscú, Berlín, apoyados por Pekín y Damasco.

CUMBRE. La mañana de ayer, Francia obtuvo el apoyo de Alemania para celebrar una cumbre del Consejo de Seguridad sobre Irak, en la que participarían los jefes de Estado o de gobierno. La idea ha sido rechazada por Estados Unidos.

Francia, Alemania, Rusia y China dicen que el trabajo de los inspectores de armas de la ONU está progresando.

No obstante, el voto final de China y Rusia puede dar un giro radical a lo que se espera por el momento. China, cuyos vínculos económicos con Estados Unidos son fundamentales, no se ha referido en ningún momento a que vetará la resolución en caso de ser favorable para Estados Unidos.

Bush padre preocupado

WASHINGTON. El ex presidente George Bush admitió que estaba preocupado porque su hijo está "en una marcha difícil y solitaria", mientras que este último se dispone a tomar la decisión de que las tropas estadounidenses se involucren en una guerra preventiva con Irak.

"La decisión final de emprender una guerra no puede ser tomada por una comisión o por un general. Debe ser tomada por una sola persona, el presidente", afirma el ex jefe de Estado (1989-1993) en la edición del semanario Time que aparece hoy lunes.

"Es mi trabajo estar preocupado", agrega Bush, de 79 años, a propósito de su hijo.

Si se manifiesta preocupado, aclara, no es por "el tema de la justicia de la causa (que está en juego) en Irak o por la capacidad del Presidente para dirigir al país en tiempos peligrosos".

Su inquietud es "la de un padre que ve a su hijo en una marcha díficil y solitaria y que sabe que puede ser la única persona en el planeta que puede comprender completamente las angustias del presidente".

"Es la decisión más difícil que un presidente tiene que tomar: enviar a los hijos e hijas de norteamericanos al campo de batalla", subraya.

El mismo estaba muy ansioso la víspera del envío de tropas estadounidenses a Panamá (1989). "La noche previa no podía mover mi cuello ni mis brazos. La tensión se había apoderado de mí". AFP

JIMMY CARTER

El ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter consideró en un artículo de opinión publicado ayer por "The New York Times" que un ataque a Irak no sería una "guerra justa".

Como cristiano y como presidente que fue severamente afectado por crisis internacionales, me familiaricé mucho con los principios de una guerra justa, y es claro que un ataque sustancialmente unilateral contra Irak no reúne esos parámetros", dijo Carter, premio Nobel de la Paz 2002.

Durante años, la política estadounidense estuvo "dictada por principios religiosos básicos, respecto al derecho internacional, y alianzas que resultaron en decisiones sabias y moderación mutua", escribió el ex mandatario.

"Con nuestra propia seguridad nacional amenazada y pese a la abrumadora oposición de la mayoría de los pueblos y gobiernos del mundo, Estados Unidos parece determinado a emprender una acción militar y diplomática casi sin precedentes en la historia de las naciones civilizadas", señaló Carter en su crítica.

Juan Pablo II

El Papa y el presidente norteamericano George W. Bush expresan en este momento una concepción muy diferente de la lucha entre el "Bien" y el "Mal". Para Juan Pablo II, la opción entre paz y guerra es también una opción cristiana entre el Bien y el Mal, en donde el Bien se identifica con la Paz.

"En el actual contexto internacional se advierte más fuerte la exigencia de purificar la conciencia y convertir el corazón a la paz verdadera", dijo hoy el Pontífice.

"Al respecto es muy elocuente el ícono de Cristo que desenmascara y vence las mentiras de Satanás con la fuerza de la verdad, contenida en la palabra de Dios. En lo íntimo de cada persona resuenan la voz de Dios y la insidiosa del Maligno", agregó.

También Bush cree en la lucha bíblica entre el Bien y el Mal, pero desde una óptica totalmente diferente. Para el presidente estadounidense el famoso "Eje del Mal" lo representan Irak, Irán y Corea del Norte.

"Nosotros estamos en una guerra entre el Bien y el Mal, y Estados Unidos llamará al Mal por su nombre", dijo en West Point en el 2002.

THE NEW YORK TIMES

The New York Times tomó posición en un editorial publicado ayer contra una intervención militar estadounidense en Irak sin un amplio apoyo internacional, y estima que el objetivo de ese eventual conflicto es "vago y fundado en premisas discutibles".

"Pensamos que hay una mejor opción, que supone reforzar las inspecciones a largo plazo", escribió el influyente diario neoyorquino en el editorial, titulado "Decir no a la guerra".

"Si se pregunta: es necesaria o no una invasión (de Irak) sin un amplio apoyo internacional, nuestra respuesta es no", agregó el editorial.

El diario señala que el presidente George W. Bush modificó "varias veces" sus argumentos para justificar una invasión a Irak, invocando una vez la necesidad de desarmar a Bagdad, otra la de derrocar al régimen dictatorial y otras la de prevenir el terrorismo o instaurar la democracia en Medio Oriente.

"Cuando el objetivo es vago y está fundado en premisas discutibles, es momento de detenerse y buscar otros medios menos extremos de alcanzar las metas", concluye el diario.

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