La lana sigue dando que hablar. "Durante los primeros cuatro meses de la zafra 2002/2003 (Noviembre—Febrero), Uruguay exportó 14,1 millones de kilos base limpia, equivalentes a 20,5 millones de kilos de lana base sucia", según manifestó el analista de mercado del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), José Luis Trifoglio, en base a cifras proporcionadas por la Cámara Mercantil de Productos del País.
Esta cifra representa un incremento del 19,2% respecto a igual período de la zafra anterior, cuando se llevaban exportados aproximadamente 17,2 millones de kilos base sucia.
Según el informe, el principal comprador en dicho período fue Italia (25,2%), seguido por la República Popular China (18,2%), Alemania (16,7%), India (7,6%) y Reino Unido (5,7%).
El especialista del SUL analizó que el orden de los destinos se modificó al ser visto por producto ya que en tops —que representa el 61,1% de la lana exportada de Uruguay—, los principales destinos fueron Italia, Alemania y China. Por su parte, las exportaciones de lana lavada (14,3% del total) registraron como principal comprador a China, seguida de India y Bélgica.
Consultado por El País, Trifoglio sostuvo que el incremento, que ya ha superado el 50% de la zafra estimada en unos 40 millones de kilos, se explica fundamentalmente por una mayor presencia de Italia como destino.
Si bien Italia es un mercado tradicional, no es común que sea el principal destino, lugar ocupado habitualmente por China. En estos momentos el enlentecimiento de las compras del país asiático invirtieron la proporción, pero se espera que China entre en el mercado uruguayo en el corto plazo. No obstante ello, Trifoglio analizó que es positivo el volumen exportado hacia Italia, "porque es uno de los principales países en cuanto a exigencias de calidad, lo que habla bien de las lanas uruguayas".
Para concretar estos volúmenes, Uruguay también importa lana, registrándose entre los años 2001 y 2002 un promedio anual de 11 millones de kilos traídos del exterior, a los que se les da valor agreagado, se los peina y se los reexporta, significando un incremento en la cantidad de mano de obra utilizada con tecnología de punta a nivel mundial.
En ese sentido, según estas cifras conocidas, las colocaciones de las industrias topistas en el exterior han generado mayores divisas para el país, en momentos que se registra un incremento en el valor de la lana, ante la baja de la producción a nivel mundial, lo que llevó a que la demanda internacional captara rápidamente la oferta disponible.