Corea del Norte tiene la capacidad de atacar objetivos estadounidenses en cualquier lugar del mundo si es provocado, advirtió hoy un responsable de las Relaciones Exteriores de Pyongyang, un día después de que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) decidiera llevar su caso ante el Consejo de seguridad de la ONU.
"En caso de que se adopte una medida de autodefensa, el ataque puede afectar a cualquier dispositivo del Ejército y a cualquier comando militar de Estados Unidos en el mundo", declaró a la AFP Ri Kwang Hyok, responsable del ministerio de Relaciones Exteriores.
"En cualquier lugar en el que estén, podemos atacarles", reiteró, subrayando que los países que rodean a Corea del Norte se verían inevitablemente implicados en una guerra en o contra Pyongyang.
El miércoles, el consejo de gobernadores de la AIEA reunido en Viena acusó a Corea del Norte de violar sus compromisos sobre no proliferación nuclear yapeló al Consejo de Seguridad de la ONU, que podría adoptar sanciones contra el país.
"Nuestra capacidad de atacar no tiene límites. La fuerza del ejército norcoreano alcanzará al enemigo allí donde se encuentre", aseguró el portavoz.
A la pregunta de si ésto significaba que Corea del Norte tiene misiles con capacidad para llegar hasta Washington, el responsable respondió: "No soy un experto así que no estoy seguro, pero sí tenemos misiles de largo alcance y nuestros efectivos disponen de la capacidad de atacar a nuestros enemigos a una distancia lejana".
El jefe de la CIA, George Tenet, afirmó el miércoles ante una comisión del Congreso, que Pyongyang puede tener ya la capacidad de alcanzar la costa oeste de Estados Unidos con un misil munido de una ojiva nuclear.
Por otra parte, el responsable norcoreano insistió este jueves en que Estados Unidos también debería ser investigado por el Consejo de seguridad de la ONU. "Estados Unidos está amenazando nuestro país con armas nucleares así que ésto también debería ser revisado en el Consejo de seguridad. Laresponsabilidad de Estados Unidos debe ser analizada", declaró.
Pyongyang abrió una crisis con Washington en diciembre cuando anunció que iba a reanudar sus programas nucleares, supuestamente congelados desde los acuerdos de 1994, atribuyéndolo a la penuria energética que atraviesa el país.
Por ello, expulsó a los inspectores de la AIEA encargados de certificar que las instalaciones nucleares del país no funcionaban, en el marco de unacuerdo firmado en 1994 con Estados Unidos.
Al mes siguiente, Corea del Norte se retiró del Tratado de no Proliferación Nuclear.
Esta actitud hizo que la AIEA considerar que Pyongyang estaba violando sus compromisos en materia nuclear y decidiera enviar su caso al Consejo de seguridad.
Pyongyang, que pide negociaciones directas con Washington y un pacto de no agresión, advirtió de que las sanciones del Consejo de Seguridad equivaldrán a una "declaración de guerra".
"Debemos resolver esta crisis de una manera pacífica con negociaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos, pero la parte norteamericana seopone", dijo, añadiendo que Washington prefiere la salida militar.
"Fueron ellos los que congelaron el suministro de combustible a nuestro país" violando un acuerdo bilateral de 1994, recordó, refiriéndose a unadecisión estadounidense del pasado diciembre.
Según la Casa Blanca, las "iniciativas provocadoras" de Pyongyang generaron una fuerte inquietud en la comunidad internacional, pero la crisis "debe ser resuelta por la diplomacia y de manera multilateral".
Por su parte, el director de la AIEA, Mohamed ElBaradei, dijo que se opone a que haya un castigo inmediato para Pyongyang.
"Nuestro país ha tomado muchas medidas para hacer frente a un ataque estadounidense, visto el tamaño de las amenazas norteamericanas. Es un error decir que la opción del ataque preventivo cabe únicamente a Estados Unidos. No sólo este país puede llevarlos a cabo. Nosotros también tenemos derecho a adoptar medidas preventivas porque nuestros medios para contener un ataque deben ser tan fuertes como los adoptados por Estados Unidos", concluyó el responsable norcoreano. AFP