Con las barras colmadas de productores agropecuarios como hace un buen tiempo que no se veían, el Senado de la República decidió anoche pasar a comisión el proyecto de ley sobre endeudamiento del sector presentado por los senadores blancos Jorge Larrañaga y Carlos Garat, que recoge los postulados que defiende la Federación Rural.
El proyecto —que contaba con los votos para la aprobación en general por el respaldo de la bancada frentista, los dos senadores que presentaron la iniciativa y los nacionalistas Francisco Gallinal y Carlos Julio Pereyra (había 29 senadores en sala y 15 hacían mayoría)— propone una suspensión de las ejecuciones, aumenta plazos de refinanciación y expone una importante baja en las tasas de interés.
Finalmente, se decidió pasar el tema a comisión para un estudio más profundo, que se consagró con los votos de la bancada colorada y los blancos Luis Alberto Heber, Guillermo García Costa, Julia Pou y Pereyra.
Al terminar la sesión y ya fuera del recinto, un grupo de productores expresó su malestar a los legisladores.
NO PUEDEN PAGAR. En su exposición, Larrañaga dijo que las 51 medidas que ha instrumentado el Poder Ejecutivo para socorrer el endeudamiento del sector agropecuario han fracasado. "Y no porque el productor no quiera pagar, sino porque no puede pagar", consignó.
Dijo que ha faltado una política para el sector, más allá de que el Partido Nacional, desde el comienzo del actual gobierno, ha buscado líneas de acuerdo. Y afirmó que la mala implementación del bono cupón cero fue signo de ello.
Larrañaga alertó que el Banco República no puede tener esperanza de recuperación de ingresos a través de los remates judiciales y advirtió que 2/3 de las carteras agropecuarias de la entidad tienen "enormes problemas".
Agregó que el endeudamiento del sector "es virtual" y dijo que es un "acto demencial" terminar las cosas por la vía judicial.
Larrañaga remarcó que el BROU está mal por "cinco mafiosos que estafaron" al sistema financiero y no porque "los productores no pagan".
El líder de Alianza Nacional subrayó que los informes negativos de los técnicos del BROU sobre la solución en debate son "enfoques de escritorio" y rechazó que la iniciativa tenga "un costo fenomenal" para el banco. "No es un perdonazo", acotó.
Finalmente, auguró que si todo sigue igual, "el 2003" para Uruguay podría compararse con "el 2001" de Argentina, cuando se instaló la crisis social.
RECHAZO. Por su parte, el senador Alberto Brause (Lista 15) repasó la serie de medidas que impulsó el gobierno para intentar superar el problema del endeudamiento. Y argumentó que la economía no está en condiciones de soportar una solución como la propuesta.
Dijo que el gobierno y el BROU "no han sido insensibles" al tema y que "siempre se abogó por una salida caso por caso" y por la vía administrativa.
Agregó, en tanto, que la ley otorga una "solución general" al problema, que en los hechos es injusta, porque "no discrimina" entre "buenos y malos pagadores" y en definitiva "castiga" a los que han cumplido. Además, dijo que traerá desconfianza a los inversores, afectará el crédito y surgirá como una señal negativa de cara a las negociaciones para financiamiento que se llevan a cabo con el Fondo Monetario Internacional.
No obstante, en una pasaje de su intervención, Brause fue francamente crítico con la misión del FMI que visitó el país, por las exigencias que ha interpuesto y las dudas que han creado sobre el cumplimiento de los vencimientos de deuda. "Uruguay cumple, lo hizo siempre ¿Quiénes son estos señores?", se preguntó, visiblemente molesto.
Asimismo, propuso —y que aprobado— que el Banco República remitiera al Senado la lista de los deudores de más de 300.000 dólares con juicios promovidos. A petición de Larrañaga, se extendió esa solicitud al Banco Central.
PECADO. Mientras, el senador Luis Alberto Heber (Herrerismo) hizo un encendido alegato al señalar que el gobierno había incumplido el acuerdo que había alcanzado con el ministro Alejandro Atchugarry, para una fórmula que incluía también a los sectores industrial y comercial.
"No cumplir con los acuerdos políticos es pecado mortal", dijo.
Pidió que las autoridades del BROU reflejen una mirada sobre el tema "no excesivamente bancaria" a partir de los informes de sus servicios técnicos, y puntualizó que la entidad estatal no puede manejarse "con artilugios de abogados. Recordó que el sector agropecuario debe 1.121 millones de dólares y que la solución acordada daría una salida a 17.000 de los 18.000 productores endeudados.
Fuentes políticas indicaron a El País que el presidente Batlle llamó al senador Heber durante la sesión y minutos después, en el plenario, el senador Brause anunció que el primer mandatario había enviado una comunicación al BROU reclamando el cumplimiento de lo convenido. El día martes, el BROU había resuelto atender sólo a los deudores hasta 50.000 dólares, extremo que atendía sólo una parte del acuerdo entre Heber y Atchugarry.
Asimismo, el senador Reinaldo Gargano (Frente Amplio), en tanto, dijo que tiene información de que Batlle vetaría el proyecto de ley.
CONTRA LAS CUERDAS. Por su parte, el senador Francisco Gallinal (Partido Nacional) rechazó que se considere que el proyecto de ley fuera a "conspirar" contra el funcionamiento del Nuevo Banco Comercial y al fundamentar su voto a favor dijo que "el tiempo enseña y uno aprende, que a veces al gobierno hay que ponerlo contra las cuerdas para acceder a determinadas soluciones".
Mientras, el senador Julio Herrera (Foro Battlista) dijo que es claro que todos quieren encontrar soluciones; la senadora Julia Pou (Herrerismo) afirmó que es "asombroso" que no se haya podido alcanzar un acuerdo político general sobre el punto; en tanto el senador Carlos Julio Pereyra, resaltó que el proyecto recoge, textualmente, muchos de los artículos que presentó en una propuesta anterior. Alertó de todos modos, que era necesario contemplar a los productores y al BROU, porque éste se halla ante una situación muy comprometida.
Asimismo, rechazó las "presiones" que dijo haber recibido sobre su actitud ante la iniciativa.