El Consejo de Seguridad finalizó hoy sus consultas sobre Irak, una semana antes de escuchar la información que proporcionará EEUU al organismo de la ONU sobre los supuestos arsenales de armas destrucción masiva de Bagdad.
Los miembros del Consejo han expuesto su punto de vista, y Gran Bretaña ha señalado que "no es cuestión de dar tiempo a los inspectores, sino que Irak cambie su actitud y esté dispuesta a cooperar", resaltó el embajador británico, Jeremy Greenstock.
Durante las consultas también estuvieron presentes los jefes de los inspectores de la ONU, Hans Blix y Mohamed El Baradei, a quien los quince integrantes del Consejo se le hizo preguntas técnicas concretas.
La delegación francesa preguntó acerca de los misiles balísticos, que los inspectores creen que pueden tener un alcance mayor a lo permitido.
"Es algo que se están realizando y aún no está claro", resaltó un diplomático occidental a los periodistas.
También se pidió aclaraciones sobre los contenedores de ántrax, así como otros materiales como los tubos de aluminio, que podrían ser utilizados para fabricar armas nucleares.
"La nueva información que se aportó está relacionado con problemas pendientes del pasado. No tienen que ver con la posibilidad de que Irak haya reanudado sus programas nucleares", explicó, por su parte, el embajador ruso, Sergei Lavrov.
Añadió que ningún miembro del Consejo de Seguridad se posicionó en contra de que continúen las inspecciones de la ONU y que ecidieron aplazar las consultas hasta que el secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, intervenga en la próxima reunión del 5 de febrero.
Según fuentes diplomáticas, la delegación estadounidense no se mostró muy inquisitiva haciendo preguntas, lo que induce a pensar que no quiso quitar espacios al protagonismo de Powell cuando intervenga ante el órgano de la ONU.
En la reunión del miércoles próximo, que será de carácter abierto y en la que se prevé que también asistan los ministros de Exteriores de algunos países, Powell compartirá información confidencial y pruebas de que Irak continúa con sus programas prohibidos de armamento.
"Ofrecerá información de inteligencia en la que demuestra que Irak tiene programas de armamento ilegales, así como sus conexiones con el terrorismo", señaló el embajador de EEUU, John Negroponte.
"Negroponte considera que la puerta de diplomacia se está cerrando y está llegando el momento de tomar decisiones", por lo que la misión de Powell en la ONU "forma parte de este proceso".
Otras fuentes diplomáticas resaltaron que algunos Estados miembros señalaron que quieren escuchar también los nuevos hallazgos de los equipos de inspectores, que van a continuar trabajando, y cuyos jefes deberán informar en el Consejo el próximo día 14 de febrero, como está estipulado en la resolución 1.441 de la ONU.
EFE