Oposición venezolana ofrece limitar el paro

La oposición en Venezuela ofreció limitar su llamado "paro cívico nacional" contra el presidente Hugo Chávez solamente a algunos sectores, mientras el gobierno se prepara para introducir un control de cambio con la intención de evitar un descalabro financiero.

La huelga, respaldado por miles de empleados de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), ha reducido a cerca de un tercio la producción petrolera, la base de la economía del quinto exportador mundial de crudos, pero recientemente ha comenzado a perder respaldo.

La protesta, que busca la renuncia de Chávez y el anticipo de las elecciones previstas para el 2006, le ha restado al gobierno cerca de la mitad de sus ingresos, provenientes de la venta de crudo, mientras la inestabilidad política desató compras de dólares que derrumbaron el bolívar en más de 28 por ciento desde el inicio del paro, el pasado 2 de diciembre.

Para frenar la fuga de capitales y su consecuente efecto sobre el valor del bolívar y el nivel de las reservas internacionales, que caían en alrededor de 60 millones de dólares diarios --según el gobierno--, la administración de Chávez suspendió las transacciones con divisas y anunció que implantará un control de cambio.

Mientras tanto, sectores de la oposición propusieron, como un "gesto de buena voluntad", excluir del paro a la educación y a la distribución de alimentos.

"Mi tesis y la tesis de los negociadores es que nosotros en estos dos sectores levantemos el paro... como un gesto de buena voluntad" hacia el recientemente formado grupo de seis países amigos que colaborará en la búsqueda de una salida negociada al conflicto, dijo el político Timoteo Zambrano, uno de los líderes de la medida.

La protesta ha perdido paulatinamente el respaldo de los sectores comerciales y empresariales que lo apoyaron masivamente en sus primeras semanas, mientras la recesión --que alcanzó 6,4 por ciento en los primeros nueve meses del 2002-- ha comenzado a golpear los bolsillos de los venezolanos.

En el sector petrolero, cuyos trabajadores en huelga se niegan a levantar la protesta hasta que se confirme un acuerdo electoral, el gobierno inició la reestructuración de PDVSA y ha despedido a más de 5.000 empleados.

Con personal sustituto, ayudado con tropas militares, el gobierno ha logrado incrementar su producción a poco más de un millón de barriles diarios, lo que aún está lejos de los 3,2 millones que el país produjo en noviembre. Reuters

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