"El 11 de setiembre parecerá un picnic si atacan Irak"

BAGDAD | EFE

Uday Hussein, primogénito del presidente de Irak, advirtió ayer de que "la sangría" del 11 de setiembre en Nueva York y Washington fue una "merienda campestre" comparada con el número de bajas que sufrirá Estados Unidos si ataca a su país.

El hijo de Saddam Hussein lanzó esta amenaza en un editorial que publica en su periódico "Babel", el más leído de Irak y en el que también asegura que la campaña militar contra Bagdad supondría "el principio del fin de la hegemonía" estadounidense.

"La sangría del 11 de setiembre se convertirá en un picnic si Norteamérica agrede de manera masiva a Irak", afirma Uday en el artículo, que ocupa la mitad de la primera página del diario. "En caso de que los norteamericanos cometan esa locura, para ellos no sólo tendría un coste en vidas mucho más alto de lo que imaginan, sino que también les acarrearía un alto coste político y sería el primer paso hacia el fin de su hegemonía", subraya.

Uday Hussein agrega que "Irak cuenta con una larga experiencia de liderazgo y con una civilización que se remonta a ocho mil años atrás, un ejército poderoso y una ideología profunda".

El primogénito de Saddam compara "ese enorme potencial con la corta historia de EE.UU., un grano de arena en relación con la de cualquier provincia, ciudad o río iraquí".

POLIFUNCIONAL. Además de dueño de "Babel", en el que ejerce la jefatura de edición, Uday Hussein dirige el Comité Olímpico Iraquí, la Unión de Periodistas y la Unión de Jóvenes Estudiantes, además de liderar la milicia paramilitar "Saddam Fidaiyu" (Comandos de Sadam).

Pese a que también es parlamentario, el hijo mayor de Saddam Hussein, de algo más de cuarenta años de edad, no ocupa ningún puesto en el Gobierno de su padre, a quien durante mucho tiempo parecía que estaba llamado a suceder.

Un intento de asesinato que sufrió en 1995 truncó ese destino, ya que le dejó como secuela una parálisis parcial que le impide realizar algunas actividades.

Desde entonces, el primogénito de Saddam no suele asistir a las reuniones de la dirección política del régimen, en las que, por el contrario, es frecuente que participe su hermano menor, Qusay, hijo también de la primera mujer del presidente iraquí, Sajida.

Al frente de los servicios de inteligencia y de los Guardias Republicanos —un cuerpo de élite que está considerado la espina dorsal del Ejército y que está compuesto por 150.000 hombres armados—, Qusai parece haber reemplazado a Uday en el papel de posible sucesor.

Además de Uday y Qusai, Saddam Hussein tiene tres hijas de su ex mujer Sajida, originaria como él de Tikrit, al norte de la capital, y que sigue ocupando la dignidad de primera dama pese a que el líder de Bagdad se divorció de ella a fines de los años 80 para casarse con Samira, antigua esposa del director de las líneas aéreas nacionales iraquíes.

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