Maldonado

Vendaval de innovación en el Este

Más de 7.000 fanáticos de la tecnología participaron del Campus Party.

Foto: Ricardo Figueredo
Foto: Ricardo Figueredo

Hombres y mujeres muy concentrados digitan diversos códigos. Al lado, sucede una charla donde el foco está puesto en cómo conformar equipos. A 20 metros, un grupo de adolescentes y jóvenes hacen fila sin prisa para probar unos lentes de realidad virtual.

Será común observar este tipo de escenas mientras dure el Campus Party. Se trata de un festival anual de innovación y creatividad con tres jornadas de 24 horas dedicadas a aprender y emprender a través de ideas y vivencias compartidas.

Este evento, que contó con el apoyo de Movistar y de la Intendencia de Maldonado, comenzó el viernes y finaliza hoy en Punta del Este, y ha sido un vendaval de tecnología.

En los stands mostraban que el futuro es hoy. Hasta ayer, más de 4.500 personas habían ingresado al evento y se espera que hoy se sumen otros 3.000 fanáticos de la tecnología.

Al arribar al Centro de Convenciones, los monopatines de Grin, la empresa que está cambiando la forma de moverse en Montevideo, eran manejados por decenas de usuarios.

De hecho, hicieron competencias insólitas para divertir al público: el que llegara más lento a la meta sería el ganador. Suena ilógico, pero es que el objetivo real era aprender a mantener el equilibrio sobre este novedoso medio de transporte.

A varios niños -y a más de un veterano- se lo vio boquiabierto cuando se subían a una casilla de montaña rusa improvisada y se les colocaban lentes de realidad virtual para simular la experiencia de estar en una real. Es que era como estarlo.

ClickVeo, una suerte de Netflix uruguayo en la que hay disponibles más de 2.500 películas, series y documentales nacionales, tuvo tres espacios para experimentar la realidad virtual y estimular a los presentes a consumir producción audiovisual de acá.

Por ejemplo, muchos eligieron jugar a ser el director de cámaras de un programa de televisión por un rato, mientras otros optaron por ponerse en el rol de integrantes de un espectáculo del Ballet Nacional del Sodre. A más de uno se le vio haciendo movimientos escénicos como si fuera un bailarín.

Los grandes fabricantes no podían quedar afuera. Huawei exhibió su teléfono más nuevo; el Mate 20 Pro. Y Samsung el S10, el último celular de alta gama que está cerca de llegar a Uruguay.

Entre tanta innovación, los “retro games” sedujeron al público. Es que muchos mayores de 30 (¡y hasta niños!) se divirtieron con el Súper Mario en una consola de Nintendo para los más bajitos.

Más innovación.

Fueron instaladas 800 carpas al costado de este gigantesco predio para ser utilizadas por aquellos desarrolladores que no les importó el sueño y buscaron ofrecer una solución final a los desafíos planteados en las llamadas hackathones.

Se trata del desarrollo de aplicaciones que utilizan el reconocimiento de imágenes y la inteligencia artificial. Se planteó la necesidad de crear un software que permita digitalizar 80.000 documentos de la Fundación Pérez Scremini. Otra hackathon buscaba mejorar la experiencia en la compra de cosméticos.

Entre tantas charlas de líderes tecnológicos y empresariales de Uruguay y el mundo, hubo un hecho que no pasó desapercibido: la entonación por primera vez en el país de una pieza musical hecha exclusivamente por una máquina.

Haldo Spontón, un experto en inteligencia artificial que trabaja en Globant dio una conferencia sobre sus conceptos básicos y, para culminar, un grupo de músicos reproduzco la pieza generada por la computadora.

“Es una máquina entrenada con toda la historia de la música clásica, con sus distintos compositores y todos sus estilos. Y al final de ese entrenamiento puede generar piezas únicas”, comentó Spontón a El País.

Los que dejaron más impresionados al público fueron Neil Harbisson, el primer cíborg reconocido del mundo, quien nació con una enfermedad que solo le permite ver en blanco y negro, y se creó un sentido. Ahora “escucha colores” gracias a un implante cibernético que se instaló en el cráneo. También tiene otros sensores que están directamente instalados en su cabeza.

Otro que llamó la atención fue Miguel San Martín, un famoso ingeniero argentino que hace más de tres décadas trabaja en la NASA, y fue el responsable de la llegada del robot Curiosity a Marte en 2012.

El broche de oro de ayer fue la sorpresiva participación de Cris Morena, quien le otorgó un sello particular al evento, al referirse a las industrias creativas.

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