CARLOS REYES
El lunes en el Inju fue el lanzamiento del musical "Rapsodia en oro, carbón y pueblo", que se estrenará el jueves 27 en el Palacio Peñarol. Las entradas se ponen en venta el sábado 15 en Red UTS: valen desde $ 180 a $ 550.
El espectáculo se presenta como una obra teatral, con formato de comedia musical, que cuenta con la participación de 35 artistas en escena, entre actores (Emilio Pigot entre ellos), cantantes, músicos y bailarines. El vestuario promete ser deslumbrante, así como las luces y el sonido de primera generación. Tres pantallas gigantes complementa la gran escenografía, realizada por el artista plástico Julio Andrés Tabárez.
El desarrollo argumental de la obra pasa por los 121 años de Peñarol, sus glorias y sus momentos difíciles. Pero también los va compaginando con los sucesos históricos más destacables, del Uruguay y el mundo, a lo largo de ese lapso. Desde la Gran Guerra hasta la caída de las Torres Gemelas, pasando por la psicodelia, serán evocados en escena.
Para darle un formato escénico a tantas ideas, se parte de la cotidiana historia de un grupo de amigos `manyas` que desde siempre se juntan todos los domingos de clásico en un mismo boliche de barrio, antes de cada partido. De los diálogos apasionados que se generan allí, surgirán distintos viajes en el tiempo, hacia el recuerdo de momentos importantes en ese transcurrir de la historia.
Quienes llevan adelante este emprendimiento han insistido en que no se verá sobre el escenario solamente una obra partidaria, sino que también se trata de una "puesta en escena de un hecho cultural sin antecedentes".
Luego de la función de estreno (a la que se accede por invitación), el espectáculo dará tres presentaciones más en Montevideo: el viernes 28, sábado 29 y domingo 30, siempre a las 21 horas. Después iniciará el sábado 6 de octubre una gira por el Interior, donde visitará una treintena de localidades, empezando por Tarariras, Colonia. La concepción general del espectáculo es de Mario Ríos, quien hizo los textos junto a Marcel Sawchik.
Las letras, la música y dirección musical es de Maorik Techeira, en tanto que las coreografías corrieron por cuenta de Jorge Vidal. El vestuario es también de Tabárez, junto a Adriana Ardoguein, que a su vez es la directora general del espectáculo. La dirección ejecutiva pertenece a Ríos, quien en la conferencia de prensa remarcó el escaso apoyo oficial que tuvo este proyecto. "Este es un musical que solamente habla de Peñarol, dado que no hay necesidad de hablar de otros cuadros para contar esta historia. Ya en los ensayos nosotros mismos nos ponemos a llorar, por la emoción que nos causa, aunque también es una obra muy reidera", afirmó Ríos, señalando que es muy adecuado que el musical se estrene en septiembre, mes en que fue fundado Peñarol (en 1891), y porque además el cuadro renace como la primavera.
Otro de los pilares de este espectáculo promete ser la escenografía, que está armada con paneles que se despliegan o giran para ir ofreciendo los distintos espacios escénicos.
Entre los artistas que se han sumado al proyecto están Nelson Pino, Marcelo Fernández, Albino Almirón, Jorge Velázquez, y otros, contando como invitado especial al ex futbolista Obdulio Trasante. Los músicos son Jumbo Lujambio, Gabriel Moreno y Daniel González: también hay 16 bailarines y una decena de técnicos.
"La pasión por Peñarol nos juntó: a mí me pareció un desafío muy interesante, dado que pasa por algo tan popular como el fútbol, que de alguna manera nos toca a todos. Más aún por tratarse de una comedia musical, género que no es muy habitual en nuestro medio, por más que hay gente que lo cultiva", comentó Ardoguein.
"Hay empresas estatales que le han dado plata a cualquiera. A este proyecto, por tratarse de Peñarol, las empresas estatales no nos dieron un peso. Esto cuesta muchísima plata y lo digo porque creo que es justo. Me parece que habría que abrir una puerta para estos hechos culturales, que hoy es de Peñarol pero mañana puede ser de otro cuadro. Acá hay más de 40 artistas que van a tener trabajo durante 4 meses, y es muy difícil en este país vivir del arte. A Antel le pedimos 25 mil dólares y nos dijo que no, que era mucha plata. Y Ancap nos dijo que no porque era Peñarol. Y que a un proyecto como este, que nos hayan dado la espalda porque Peñarol está involucrado, es una vergüenza, realmente es una vergüenza. Y yo tengo que decir las cosas porque si no las digo después me quedo caliente", afirmó Ríos entre aplausos aurinegros.