Un estudio de animación que crece con fuerza y proyectos

| Max Steel y Hot Wheels son algunos de los personajes con los que trabajan estos uruguayos.

AVANZANDO. Emiliano Estefanach y Roque Papa van con sus personajes pisando firme en el competitivo y desarrollado mercado exterior 200x137
AVANZANDO. Emiliano Estefanach y Roque Papa van con sus personajes pisando firme en el competitivo y desarrollado mercado exterior

MATIAS CASTRO

Es una de las tres empresas especializadas en animación 3D en Latinoamérica. No hay muchas más en esta parte del continente que se dediquen cien por ciento a este tipo de trabajo, por lo menos a nivel internacional. Pero cuando comenzaron, si bien apuntaban alto, no imaginaban que terminarían haciendo comerciales para firmas como Mattel o un video clip distribuido en todo el mundo.

Animalada fue creada hace cuatro años por Roque Papa y Emiliano Stefanach, ambos Ingenieros en electrónica y autodidactas en animación. Luego entró Flavio Caiafa, que tiene una Maestría en Londres en Administración de Empresas. Además en el estudio trabaja un staff fijo de 6 animadores más un conjunto de pasantes que desde el comienzo rotan periódicamente. Este sistema de pasantías les sirvió en un comienzo para darle impulso a un proyecto cuya viabilidad comercial era insegura. Por otro lado, también les sirvió para tender otro puente en Uruguay, dado que los pasantes provenían de una escuela de animación que abrió sus puertas hace un par de años y que les pudo ofrecer esa oportunidad a sus alumnos.

Este, por cierto, no es el único estudio de animación de Uruguay. También está el de Tunda Prada, (La mano que mira), el de Walter Tournier; y está MTW (El joven Artigas).

El estudio de Papa y Estefanach está dedicado a la animación 3D comercial enfocada en el desarrollo de personajes (por oposición a otra rama que se podría dedicar a la animación de logos y objetos), y pensando en el mercado exterior. "Tenés que hacer un poco de camino exterior para que te escuchen acá", dice Roque Papa explicando porqué han dirigido su mirada siempre hacia fuera.

De sus cuatro años de vida, Animalada funcionó a pérdida durante los dos primeros. La larga apuesta recién comenzó a dar sus frutos a esa altura, cuando lograron un contrato con Mattel, la empresa fabricante de juguetes propietaria de Barbie. Para ellos han realizado ya unas diez animaciones comerciales de Max Steel, un muñeco de acción que tiene también películas y series de televisión, y para Hot Wheels, una línea de autitos coleccionables de fantasía. Los anteriores responsables de animar estos comerciales eran los de la empresa canadiense Mainframe, que también hacen la serie animada de Spiderman y las animaciones de Stuart Little.

Cuando Mainframe les envió los modelos de personajes para que continuaran su trabajo, cuenta Emiliano, les envió archivos con errores que los hacían inmanejables. Y por esto se vieron obligados a construir los personajes de cero y por su cuenta.

El proceso de trabajo que utilizan es casi artesanal, si es que este adjetivo cabe para un animador digital. Un procedimiento muy utilizado es el de usar un escáner tridimensional que toma un muñeco de plástico y lo reproduce en el ambiente de la computadora. La otra forma, que usaron ellos, es dibujar en la pantalla a partir de fotografías del modelo, cosa que permite mayor dominio sobre cada punto móvil del dibujo que será animado.

PERSONAJES. La otra pata de su trabajo, que es la primera que desarrollaron para presentarse en sociedad, son las series de su autoría y que se están vendiendo por medio de distribuidores en Europa. Pelotazo o Big Shot, son 26 episodios que promedian el minuto de duración en los que Walter Lang, el capitán del equipo Goodboys (Buenos muchachos) hace todo lo posible para meter un gol, mientras que los del cuadro rival Badboys (Malos muchachos) lo sorprenden con una nueva estrategia en cada episodio.

No me moleste mosquito son breves episodios sobre Joe Bigman y su lucha contra dos insoportables mosquitos llamados John y Paul. Luego está Moco Gross, que es básicamente una cara animada hecha para que funcione como ring y audiotone de celulares, pensado sobre todo para adolescentes porque es bastante repugnante. Las otras dos series también fueron pensadas para celulares, un mercado que ha crecido enormemente en el último año.

Su próximo proyecto es una adaptación de las historias del Sapo Ruperto, de Roy Berocay. Esto todavía se está conversando por lo que aún no hay muchos adelantos en cuanto a cómo sería hecha, la duración de los capítulos y los enfoques. Sin embargo ahí tienen materia prima de sobra, y la ventaja de trabajar sobre uno de los personajes más queridos por los niños y que existe hace unos 16 años.

Pero la noticia más importante que tienen para dar en este estudio, tiene que ver con su trabajo con los mosquitos.

Según ellos mismos cuentan, la empresa alemana Syndicate Music, propietaria del tema Mambo Number 5 de Lou Bega que fue un éxito internacional hace unos años, los contactó porque buscaban un video clip para un proyectado tema llamado Loco Loco Mosquito.

Como ellos ya tenían la serie No me moleste mosquito, haciendo una búsqueda en Internet, los alemanes los descubrieron y los contrataron para hacerles el videoclip. El tema es propiedad de Universal Music y será lanzado dentro de poco. Lo que todavía no se sabe es si apunta a convertirse en un hit repetido hasta el hartazgo como Mambo No 5.

Pro Anima: el surgimiento de un renovado colectivo

Hasta ahora la animación en Uruguay había funcionado de forma dispersa, gracias a los impulsos de esfuerzos individuales, a la cabeza de los que siempre estuvo Walter Tournier.

Sin embargo esto podría cambiar de a poco, porque desde el verano un grupo está intentando que el sector tenga un mayor reconocimiento. Animalada es uno de los integrantes del grupo Pro Anima, un colectivo de estudios de animación que se está reuniendo periódicamente y que apunta al desarrollo del medio.

Pro Anima, bajo la coordinación de Pepi Goncalvez (productora de televisión y del lanzamiento de Aparte), agrupa a los miembros de MTW, La mano que mira, la escuela de animación Anime Campus, los productores de videojuegos Batoví Games y Powerful Robot, los estudios Palermo (Gladiadores del Ring) y Coyote y los animadores Pablo Turcatti, Matías Bervejillo, Carlos Solís y Victor Escardó.

Su intención manifiesta es la profesionalización del sector y la ampliación de posibilidades de salida de sus proyectos. Para eso han organizado charlas, una de ellas, por ejemplo, con Martín Papich, director del Instituto Nacional del Audiovisual. Otra de las ideas por las que están peleando es la inclusión de la animación como categoría premiada dentro de los premios Fona, que anualmente entrega la Intendencia.

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