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"Visitas mágicas", otra forma de encontrarse con el Auditorio Nacional del Sodre

De la mano del mago Matías Gómez, las "Visitas mágicas" fusionan humor, magia e historia para presentar otra óptica del Auditorio Nacional Adela Reta

El mago Matías Gómez se encarga de las "Visitas mágicas". Foto: Captura de Twitter.
El mago Matías Gómez se encarga de las "Visitas mágicas". Foto: Captura de Twitter.

"Queremos que los uruguayos vivan la experiencia de reconocer este patrimonio que es de todos, pero desde un ángulo diferente”, le comenta a El País el mago Matías Gómez, encargado de las “visitas mágicas” al Auditorio Nacional del Sodre.

Valiéndose de magia, humor e historia, Gómez invita a redescubrir la sala ubicada en la calle Andes. “También recorremos todos los recovecos del Sodre para que cuando uno vaya a ver una función, revalorice la función de todo el equipo que aporta su pieza en el puzzle de un espectáculo”.

El germen de la propuesta se basa en las visitas guiadas que el mago ya realizaba en el Auditorio para el público adulto y para turistas. “Antes de que comenzara la pandemia, me convocaron para hacer una adaptación dirigida para niños y basada en el lenguaje de magia”, relata.

Junto a las gestoras culturales Soledad Canetti y Mariale Perlini, Gómez se basó en la información que define cada visita guiada y la trasladó a un lenguaje fácilmente comprensible para el público infantil. “Es una forma de acercarlos a la historia del teatro desde un punto de vista activo, porque vamos intercambiando diálogos e información”, explica.

A su vez, la magia es una de las protagonistas del encuentro. “Si bien es una propuesta pensada para niños, descubrimos que es una experiencia superdisfrutable para el público adulto porque todos disfrutan con la magia; es un producto para toda la familia”, asegura.

Según comenta, este proyecto, como todo acto de magia, se “apoya mucho” en la sorpresa. Sin embargo, en diálogo con El País, adelanta algunos detalles de la visita: se realizan “apariciones”, una pequeña llamarada surge desde las páginas de un libro cuando se recuerda el incendio que devoró al edificio de 1971 (“es una forma de quitarle dramatismo”) y cada visitante se lleva un “souvenir mágico”.

Las funciones se realizan a las 11.00 y a las 13.00, y las entradas cuestan 150 pesos.

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