Los Angeles - Después de seis años y 94 episodios, las cuatro protagonistas de "Sex & the City", la comedia que desmitificó el tema del sexo en televisión, se despidió con lágrimas, tanto de las protagonistas como del público en general.
Varios millones de estadounidenses pasaron la noche del domingo con los ojos pegados al televisor para saber con qué novio, si es que con alguno, decidía quedarse Carrie, el personaje central de la serie interpretado por la actriz Sarah Jessica Parker.
El canal de pago HBO, que produce la serie, guardó hasta el último minuto el secreto, y rodó tres posibles finales de los que sólo uno se emitió al público.
Carrie tenía tres posibilidades: quedarse con Mr.Big (Chris Nolan), el hombre de negocios con el que flirteó desde el primer capítulo y que le dio tantos quebraderos de cabeza; elegir a Aleksandr (interpretado por el bailarín ruso Mikhail Baryshnikov), el artista que le convenció para que se mudase a París, dejando atrás su querida Nueva York, o, en tercer lugar, mandar a paseo a ambos.
El final de la serie fue, por supuesto, el primero.
Lo que muestra, según los numerosos seguidores de la serie que se congregaron en casas particulares para ver el esperado final, que el verdadero camor de Carrie siempre será Nueva York.
Y así, la protagonista se da cuenta en el último capítulo del error que supuso abandonar los amigos y la ciudad con la que tanto se identifica para marcharse con Aleksandr, un artista que tiene otras prioridades.
En una sorpresa final, los espectadores conocieron, por fin, el nombre del empresario hasta ahora conocido como Mr. Big , ya que aparece en el teléfono móvil de Carrie: se trata de John.
En cuanto a las compañeras de Carrie, Miranda (Cynthia Nixon) se queda feliz y contenta en su papel de nueva mamá junto con su marido Steve, cuya madre se enferma por lo que Miranda la invita a vivir con ellos e incluso la baña afectuosamente.
Charlotte (Kristin Davis) y su esposo Harry (el abogado que le ayudó a divorciarse de su ex marido) consiguen adoptar un bebé de China.
En cuanto a Samantha (Kim Cattrall) que se recupera de un cáncer de mama, su amante Smith le declara su amor, a lo que ella responde de igual manera.
Inspirada en las crónicas escritas por Candace Bushnell para el "New York Observer", "Sex and the City" ha revolucionado en sus seis temporadas en antena no sólo el humor y el sexo televisivo sino la moda y el ambiente neoyorquino.
La serie ha ganado toda una colección de premios. En 2001 se hizo con el Emmy a la mejor comedia, mientras que recibió tres Globos de Oro en la misma categoría de manera consecutiva en 2000, 2001 y 2002.
También están los premios individuales, tanto a Sarah Jessica Parker como actriz principal, o a Kim Cattrall como secundaria.
Sin embargo, el mejor premio ha sido la audiencia fiel que esta serie ha creado, lidiando de manera abierta, y con buen humor, con temas otrora tabú en la pequeña pantalla como los orgasmos, el tamaño de un pene, el sabor del semen o las normas de educación que hay que seguir mientras se practica el sexo oral.
Además de estos asuntos, la serie también ha hecho historia con su estilo, al mezclar el sexo con la moda, la vida nocturna, los martinis, el "cosmopolitan" y la pasión por los zapatos de Manolo Blahnik y por Nueva York, para muchos la verdadera protagonista de la serie.
"Sex & the City" celebró su despedida de la pequeña pantalla con el premio del Sindicato de Actores al mejor reparto de comedia.
"Han sido muy generosos con nosotros a lo largo de nuestra serie", agradeció la actriz Kristin Davis al recoger este nuevo galardón.
Ahora sólo cabe esperar que la versión para la pantalla grande, que previsiblemente protagonizarán las mismas actrices, despierte igual furor entre los fans que ayer despidieron con lágrimas una serie que pasó a formar parte de su vida durante estos seis últimos años.
EFE