Comienza mañana en tres salas del complejo MovieCenter Montevideo Shopping el 4o. Festival de Cine de Montevideo, organizado por MovieCenter y la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay (Fipresci). El acontecimiento se extenderá a lo largo de una semana, presentando unos veintiséis films provenientes de doce países, incluyendo Alemania, Argentina, Chile, China, Corea, España, Estados Unidos, Inglaterra, Italia, México, Sudáfrica y Uruguay. El festival cuenta con los auspicios de la Dirección de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo y el Instituto Nacional del Audiovisual, además del apoyo de las embajadas e institutos culturales de los países participantes. Para favorecer el acceso del público se ha fijado un precio único de entrada a 50 pesos.
Varios de los films a presentarse han sido reconocidos y premiados en festivales internacionales, comenzando por 2046 (rebautizada Los secretos del amor) de Wong Kar-wai, visto en Cannes el año pasado. Pero el espectador uruguayo puede sentir una curiosidad especial por A Dios Momo, realización uruguaya de Leo Ricagni, el director de El Chevrolé e Indocumentados.
MOMO. El retorno de Ricagni a una mitología uruguaya (y más específicamente montevideana) se centra en un pequeño canillita llamado Obdulio (Matías Acuña), cuyos sueños de esperanza y felicidad comienzan a tomar cuerpo a partir de una serie de contactos sucesivos con diversos carnavaleros como el Canario Luna, un trabajador gráfico y murguista apodado Barrilete, o el Rusito, hijo de un judío pobre que apenas subsiste con su mercería en el barrio Sur. A medida que se aproxima el Carnaval, el protagonista encontrará en la murga el camino para descubrirse a sí mismo. Actúan entre otros Jorge Esmoris y el ya mencionado "Canario" Luna.
Una nueva película uruguaya es siempre noticia, pero no va a constituir el único "gancho" del festival. Más arriba se mencionaba al nuevo film de Wong Kar-wai, el autor de Felices juntos y Con ánimo de amar. En Los secretos del amor se entrecruzan varias historias, generando un relato fragmentado que se desarrolla en diversos escenarios temporales. A través de varias experiencias amorosas el escritor protagonista (que está escribiendo una novela de ciencia ficción) persigue inútilmente el intento de resucitar una pasada relación. En la novela que el hombre escribe, los personajes viajan en tren hacia el futuro tratando de recuperar recuerdos perdidos. Ese mecanismo de "realidad" y "ficción" le permite al film saltar en el tiempo, recuperar el clima de los años sesenta, e imaginar luego un mañana problemático.
Puede tener también su particular interés Días de furia de Niels Mueller, un film norteamericano protagonizado por Sean Penn que reconstruye un caso verídico que en cierta forma anticipó la matanza del once de setiembre. El protagonista, un frustrado, escéptico y desencantado hombre de negocios que creyó ver en el presidente Richard Nixon la raíz de todos sus males, e imaginó estrellar un avión contra la Casa Blanca como manera de conjurarlos. Han pasado treinta años largos, pero la historia tiene resonancias muy contemporáneas.
CHILENOS. Uno de los ejes de la programación los constituye un bloque de películas chilenas, algunas de ellas recientes e inéditas, otras ya conocidas a través de exhibiciones previas en el circuito cultural, que se convierten en una suerte de monografía del cine de Chile en medio del festival. Lo que puede describirse como "la parte retrospectiva" la integran La frontera (1991) de Ricardo Larraín, una historia de "insilio" en tiempos de la dictadura de Pinochet, e Historias de fútbol (1997) de Andrés Wood, tres anécdotas de ambiente popular y costumbrista que proporcionan tres acercamientos diversos a la pasión futbolera. Las inéditas son más recientes: la crónica no exenta de crudeza de la pequeña delincuencia propuesta por León Errázuriz en Mala leche (2004), el drama judío/palestino contemplado desde Chile por el veterano Miguel Littín en La última luna (2005).
La presencia chilena es importante, pero no será la única cinematografía latinoamericana que acudirá a la cita. De México llega un film ya conocido, Temporada de patos, cuya historia se centra en dos amigos de catorce años que disponen de todo lo necesario para sobrevivir al tedio característico de un domingo cualquiera: un piso sin padres, juegos de video, revistas porno, refrescos y pizza a domicilio. La compañía eléctrica, Rita la vecina, el repartidor de pizza, un partido Real Madrid-Manchester, unas galletas de chocolate y un espantoso cuadro con patos pintados rompen empero la armonía de lo que podría ser simplemente otro fin de semana llevadero. En un cuadro social que tiene su punta, el director y colibretista Fernando Eimbcke levanta un cuadro burgués en el que asoman el divorcio de los padres, la soledad, la confusión entre el amor y la amistad en la adolescencia, la anticipación de las frustraciones de la vida adulta. El film obtuvo diez premios Ariel (el Oscar mexicano), entre ellos los de dirección, guión, actor y actriz, además del premio Fipresci en el festival de Guadalajara.
Otros de los films a exhibirse
- La balada de Jake y Rose (Estados Unidos 2005). Directora, Rebeca Miller. Con Daniel Day Lewis, Camilla Belle. Un conflicto de padre e hija, en el aislado ámbito de una isla protegida del mundo exterior. La directora Miller (hija del gran Arthur) dirige a su esposo Day-Lewis en un drama que tiene que ver con la tolerancia y ambientalismo.
- Después de medianoche (Italia 2004). Director, Davide Ferrario. Con Giorgio Pasotti, Francesca Inaudi. Una historia de amor y pasión en el mundo del cine.
- Entre besos y tiros (Estados Unidos 2005). Director, Shane Black. Con Robert Downey Jr., Val Kilmer. Paródica evocación de los clisés de la serie negra desde la postmodernidad, sobre novela de Brett Hallyday.
- La esposa del buen abogado (Corea del Sur 2003). Director, Im Sang-soo. Con Moon So-ri, Kim In-mun. Crónica de una familia disfuncional, cargada de erotismo y sensualidad. Un exitoso y mujeriego abogado, su frustrada esposa, una bailarina retirada, un adolescente extravagante y otros personajes viven este conflicto que confirma el interés del nuevo cine coreano.
- El exorcismo de Emily Rose (Estados Unidos 2005). Director, Scott Derrickson. Con Laura Linney, Tom Wilkinson. Una historia (se dice) real: el juicio al que fue sometido un sacerdote católico tras realizar una ceremonia de exorcismo en el que murió una joven.
- Habana Blues (España/Cuba 2005). Director, Benito Zambrano. Con Alberto Yoel, Roberto San Martín. Comedia dramática con toques musicales en torno a un grupo de músicos cubanos que afrontan la posibilidad de emigrar. Una historia de hoy (y muy cubana), con puntas de humor, desencanto y amargura.
- El lápiz del carpintero (España 2004). Director, Antón Reixa. Con Tristan Ulloa, Luis Tosar. La guerra civil española, el choque ideológico y humano, evocados un campo de detención clandestino en La Coruña. Debut en el largo del director Reixa, sobre elogiada novela de Manuel Rivas.
- La suerte está echada (Argentina 2005). Director Sebastián Boresztein. Con Gastón Pauls, Marcelo Mazzarello. La enfermedad del padre provoca el reencuentro de dos medio hermanos distanciados desde hace largo tiempo. Una comedia impregnada de humor absurdo, y el debut en la dirección del productor y director televisivo Boresztein, hijo del recordado Tato Bores.
- La vida es un milagro (Yugoslavia/Francia 2004). Director, Emir Kusturica. Con Slvako Sitmak, Natasa Solak. Un hombre vuelve a su remoto pueblo bosnio, convirtiéndose en el eje de una fantasía, con rasgos de humor y drama, sobre esos conflictivos Balcanes que han asomado otras veces en el cine del director Kusturica (Papá salió en viaje de negocios, Tiempo de gitanos, Underground).