Podía pensarse que Bat-man no le temía a nadie, pero hay que reconocer que los burócratas cinematográficos de la República Popular China asustan a cualquiera. De ahí que el Señor de la Noche, o más bien los productores de su última aventura cinematográfica (Batman, el caballero de la noche) estén, si no asustados, por lo menos un tanto preocupados por lo que pueda pasar con su película en China, y hayan decidido por el momento no estrenarla allí.
Según informa la revista norteamericana del espectáculo Variety, la empresa Warner Brothers teme que algunos contenidos de la película "hieran la sensibilidad cultural china". Concretamente, el episodio de la ilegal captura y envío a Ciudad Gótica de un estafador chino en Hong Kong puede enojar a los chinos, y eso es un problema de mercado: preguntarle a la empresa Touchstone, que casi hizo desaparecer del mapa Kundun, la película de Scorsese sobre el Dalai Lama, para no enojar a los chinos y perder mercado.