La semana pasada, el maestro John Neschling, director de la Sinfónica de San Pablo, fue destituido a través de un correo electrónico firmado por Fernando Henrique Cardoso, ex presidente de Brasil.
La medida puso fin a un largo período de tensiones entre el músico y Henrique Cardoso, quien actualmente está al frente del Consejo de la fundación que administra la orquesta.
En el mes de junio de 2008, Neschling ya había anunciado que no estaba dispuesto a renovar su contrato, el cual terminaría el 31 de octubre de 2010. Durante este tiempo, el director no ha ocultado sus diferencias con la forma en que se estaba implementando la elección de su sucesor. Pero lo que llevó a un punto crítico esta polémica fueron sus últimas declaraciones a un medio brasileño, realizadas el 9 de diciembre. Allí, Neschling denunció que estaba siendo totalmente excluido de ese proceso.
Esa afirmación, según indicó Henrique Cardoso en la carta de despido, afectaba negativamente a los músicos de la orquesta y toda la institución. Por lo tanto, el consejo de la mencionada fundación no tenía otra opción que rescindir anticipadamente el contrato de Neschling.
Según informaron algunos medios brasileños, este episodio no es más que el corolario de las malas relaciones que el músico tenía desde hace mucho tiempo con el gobernador de San Pablo, José Serra, correligionario de Cardoso.
Al podio. Hasta el año 1996, y por un período de 25 años, el director de la Orquesta Sinfónica del Estado de San Pablo, fue el maestro Eleazar de Carvalho. Tras su fallecimiento, en 1997, John Neschling (Brasil, 1947) fue designado como nuevo director estable.
La experiencia y la formación de Neschling fueron decisivas para implementar importantes cambios en la sinfónica paulista fundada en 1954. Su trabajo la reposicionó como una de las más importantes del continente. Las giras internacionales, que en varias oportunidades incluyeron a Uruguay, se convirtieron en una constante. En las temporadas regulares en su sala de San Pablo, suelen realizar más de 130 conciertos anuales. Además, cada año cuenta con más de 60 artistas invitados, como los prestigiosos directores Kurt Mazur o Krzysztof Penderecki, o solistas como la soprano Barbara Hendricks y el violista Gerard Caussé. Y en 2006, además del concurso de piano Villa-Lobos, inauguró su propia academia de música.