El próximo viernes se estrena también Hace mucho que te quiero, ópera prima cinematográfica del novelista francés Philippe Claudel, protagonizada por la británica Kristin Scott Thomas y Elsa Zylberstein.
El drama se dispara cuando el personaje de Scott Thomas sale de prisión tras quince años de condena. Su hermana Zylberstein la recibe en su casa, donde vive con su marido (Serge Hazanavicius) y dos hijas adoptivas. Las separa una considerable diferencia de edad y un largo encarcelamiento; las relaciones entre ambas no van a ser fáciles. Al principio, la recién liberada luce distante y ensimismada, y su hermana, aunque intenta facilitarle las cosas, tampoco termina de entenderla. Al marido de la dueña de casa la situación no le agrada y desearía que su molesta cuñada estuviera lo más lejos posible. En cambio, la ex presa va a establecer una buena relación con sus sobrinas, encantadas de descubrir una tía desconocida.
Se ha señalado que sería un error entender el film, en primer lugar, como un comentario social acerca de la reinserción de los ex presidiarios. El verdadero tema, han observado críticos internacionales, es el amor fraterno, el fuerte vínculo que une a las dos hermanas y que intenta abrirse paso en medio de las adversidades y la hostilidad de terceros. Culpas, resentimientos, secretos oscuros, surgen de a poco en la trama del film, y son exorcizados para liberar de ellos a los agonistas.
La crítica ha destacado particularmente la labor de sus dos principales actrices: ésta es sobre todo, se ha dicho, una película de personajes, necesitaba intérpretes que convencieran en ellos, y las encontró en Scott Thomas y Zylberstein. El director Claudel nació en Dombasle-sur-Meurthe, Francia, en 1972, enseña literatura en la Universidad de Lyon, es admirador de Simenon y Jean Giono y ha obtenido elogios y premios (dos Goncourt, un Renaudot) por su obra literaria, en especial la novela Almas grises, de la que también escribió una adaptación para el cine.
El resultado ha obtenido diversos premios internacionales, incluyen los César a mejor ópera prima y mejor actriz secundaria (Zylberstein), el Bafta británico a mejor film en lengua extranjera, el premio del Jurado Ecuménico en el Festival de Berlín, premio del público en Vancouver y otros.