Es imposible abandonar al amor

Ayer mismo Vicentico confesaba en México que su mejor época como compositor será cuando tenga 60 años y llegue a convertirse en un autor como Dyango o Julio Iglesias. Esa admiración es compartida por un buen sector del público uruguayo que esta noche estará llenando el cine Plaza para escuchar al cantante catalán que con su nombre quiso homenajear al gran Django Reindhart. Dyango llegará con varios clásicos que incluye en su reciente disco Himnos al amor, adonde conviven joyas musicales de Charles Aznavour, Gigliola Cinqueti, Domenico Modugno, Edith Piaf, Pepino Di Capri, Joaquín Rodrigo.

"Estas canciones creo que son verdaderos himnos nacidos en Europa que se han impuesto en todo el mundo, y como quiero continuar coherente con mi línea romántica de siempre, por eso las grabé", decía Dyango el pasado jueves en Argentina. "En realidad, lo único que importa en esto no es el artista sino la vigencia de las canciones, que es lo que en definitiva se busca", agregó. "Hay en el disco canciones como Venecia sin ti de Charles Aznavour o Morir de amor. También incluí cosas de Domenico Modugno, y le brindé un tributo a Edith Piaf".

Su vocación romántica es refrendada, además, en la convicción de que "es imposible que el romanticismo cambie", más allá de las edades. "El ser humano tiene que vivir permanentemente enamorado" sostiene, pero también aclara que lo suyo nada tiene que ver con aquello de que todo tiempo pasado fue mejor: "cualquier tiempo pasado sí es más íntimo, más tuyo. Soy un nostálgico total como ser humano".

Esa revisita a grandes éxitos europeos de los años 60 y 70 que es Himnos al amor fue editada en el 2003, tras haberse grabado íntegramente en Miami. Fue uno de los últimos trabajos que el argentino Bebu Silvetti produjo, arregló y dirigió musicalmente. Silvetti es considerado como uno de los grandes magos de la música, siendo responsable de discos muy exitosos de Luis Miguel, Raphael, Alberto Cortez, Placido Domingo, José Luis Perales, Paloma San Basilio y José Luis Rodríguez, entre otros. Se ha dicho que en Himnos Silvetti comprobó que los límites de Dyango como cantante eran mucho más generosos que los que hasta entonces se habían dibujado.

A esta altura el cantante que debutó en 1965 y que recién grabó su primer álbum diez años después, con enorme éxito en América Latina, ha conseguido 55 disco de oro y 40 de platino. En su legado musical es necesario incluir a sus tres hijos: dos son cantantes (Marcos Llunas y Jordi) y el tercero es ingeniero de sonido (José Luján). En cierta oportunidad a Dyango le preguntaron si era verdad que sus hijos sólo le hacen caso en el campo de la música. El lo reconoció: "Es la pura verdad, en la música ellos saben que aquí está la experiencia, no en vano son casi cuarenta años, aquí donde me ven... una vez que ha terminado todo ese proceso, yo les digo tal cosa y ellos ‘Papá, ¿qué te pasa? Así son todos los jóvenes".

La cita con Dyango está marcada para las 21 horas.

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