Hacia la medianoche del sábado terminó la entrega de los Premios Morosoli en el Teatro Lavalleja de Minas. Por décima octava vez la Fundación Lolita Rubial convocó a todos los sectores de la cultura (artístico, científico, literario, tecnológico) en un acto destinado a "distinguir a aquellas personalidades e instituciones que, por su trayectoria, méritos y aportes a la cultura uruguaya se entiendan merecedoras del Premio Morosoli", según establece en sus bases.
El principal agasajado fue el músico Daniel Viglietti, quien a los 73 años y con una muy expresiva trayectoria, no necesitó demasiadas justificaciones para merecerse el Morosoli de Oro. De esa manera su nombre se sumó a una lista que incluye a figuras como Arturo Ardao, Idea Vilariño, Adela Reta, Héctor Gros Espiell, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Eladio Dieste, Daniel Vidart y Enrique Iglesias, entre otros.
El propio Viglietti junto al flautista Pablo Somma fue el encargado del brevísimo espacio destinado a lo artístico en el acto conducido por Aldo Silva e Isabel Jorge, y que fuera abierto con reflexiones de Gustavo Guadalupe, secretario general de la Fundación Rubial, sobre la situación actual del país y en especial en aquellos aspectos que tienen que ver con la cultura y la educación.
Como los premios tienen entre sus asesores a académicos de todas las Universidades uruguayas y a institutos que tienen que ver con el desarrollo científico y tecnológico del país, a la hora de entregar los Morosoli de Plata fue notorio el destaque a agrónomos como Gustavo Pardo y José Lavalleja Castro, a profesores como José Rilla, a contadores y economistas como Ariel Davrieux. En esa misma categoría fueron destacados varios artistas (Rodríguez Mussmano, Urbano Moraes, Silvia Lago, Rodrigo Pla, Beatriz Lockhart, Jorge Denevi y Lucio Muniz, entre otros), el gestor cultural Gerardo Grieco y la diseñadora de modas Matilde Lombardi.
La Fundación también otorgó los Morosoli de Bronce (a Juan Dubra, Verónica Amarante, Silvia Guerra, Aldo Camejo, entre otros) y destinó cinco medallas póstumas para recordar los aportes legados por la química farmaceútica Gloria Martínez Drets, el profesor Renzo Pi, el músico Osvaldo Fattoruso, el técnico agrícola Carlos Bautes y el ingeniero agrónomo Nicolás Chebataroff.
A los 18 años, no se discute la importancia de los Premios Morosoli. Y pese al reconocimiento aún sigue concretándose por el esfuerzo anónimo de mucha gente con el apoyo de algunas instituciones públicas y empresas privadas