Redacción El País
Hay varios estrenos interesantes en salas de cine, además de Wonka, que, claramente, es el que genera más expectativa comercial.
Se estrena, por ejemplo, Trenque Lauquen, de la argentina Laura Citarella, que acaba de ser elegida la mejor película del año por la prestigiosa y exigente Cahiers du Cinema. Es una película de cuatro horas y media (separadas por un intermedio de 10 minutos) que se estrenó en el festival de Venecia.
“Una mujer desaparece”, dice la sinopsis oficial. “Dos hombres salen a la carretera a buscarla: los dos la aman. Por qué se fue, se preguntan. Cada uno de ellos tiene sus propias sospechas y las esconde del otro que, misteriosamente, nunca se convierte realmente en su rival. Ninguno de los dos tiene razón, pero ¿alguien la tiene? Esta fuga repentina se convierte en el núcleo oculto de una serie de ficciones que la película teje con delicadeza”. Va en Cinemateca Uruguaya.
Se estrenan, además, dos películas sobre el fútbol. Una es Gol, gana, sobre el peor seleccionado del mundo, Samoa americana, que después de perder 31 a 0 contratan a un técnico (Michael Fassbender) que pretende reconvertirlos. Es una comedia de Taika Waititi (Jo Jo Rabbit), quien la escribió, la dirigió y la produjo.
La otra es sobre el mejor seleccionado del mundo: Argentina. Se trata de Muchachos, la película de la gente sobre la travesía de la selección albiceleste narrada por Guillermo Francella. Es una celebración bien argentina.
Y también llega Venganza silenciosa, el regreso del chino John Woo a Hollywood, donde reinó en la década de 1990 con películas como Contracara y Misión imposible II. Vuelve con otra de acción sobre un padre en plan venganza. Es, prácticamente, muda, lo que debe ser tomado como un ejercicio de Woo.