SEBASTIÁN AUYANET
Otra oportunidad de ver a una banda en su mejor momento. Con la edición de Mucho, el grupo liderado por Adrián Dárgelos cae a Montevideo con sonido revisado y nuevos hits irresistibles a cualquier radio o discoteca. Noche para bailar.
En general, los shows de Babasónicos en Uruguay se han ganado cierta mala fama. Las cuestiones de sonido se han ensañado particularmente con la agrupación en sus últimas dos presentaciones, la primera en una fallida Fiesta de la X (cuando tocaron en el escenario mayor del Estadio Centenario), y la segunda en el pasado 2007, cuando llegaron con su show "Babasónicos Discotheque" a La Estación.
Ese boliche de Tres Cruces cuya acústica resultaba un escollo importante para la satisfacción de cualquiera que había pagado su entrada y vio el show desde ubicaciones más lejanas, atentó contra uno de los shows en vivo más trabajados por la banda, y que incluso tuvo registro en formato DVD cuando la banda llegó al Luna Park de la ciudad de Buenos Aires.
"A mi juicio el público nunca se va sin la sorpresa, sin el impacto", explicaba hace unos meses a El País Adrián Dárgelos sobre los conciertos de la banda. "No hemos crecido por la venta de discos sino por la cantidad de entradas que cortamos, o sea que eso debería significar que el show funciona". En las buenas se cuenta la última presentación de la banda en el festival Vox Pop, año 2006. En ese momento, Babasónicos comenzaba a subir la cresta de la ola, de la mano de los hits que traía el por aquel entonces estrenado Anoche. Ese show veraniego, tapado de éxitos como Los calientes, Fizz, El loco, Deléctrico o Los irresponsables fue para muchos el último pico más alto en la tradicional fiesta de La Pedrera, que este año ni siquiera se realizará.
Ahora, para los Babasónicos son días de Mucho, un disco en el que descomprimen la recarga de sonidos de discos anteriores para lograr un sonido que "se toma más respiros", según explicaba el guitarrista Mariano Domínguez en aquella entrevista en la que se conversaba sobre esas canciones rebajadas y con más espacios y pausas.
La mezcla de Phil Brown (que hoy trabaja con artistas como Robert Plant, Bob Marley o Steve Winwood y fue uno de los primeros técnicos en trabajar para el famoso sello Island), acerca y aleja instrumentos, desarma armonías y hace que el disco se pase rápido y sin cansar al oído, tuvo mucho que ver en ese refinamiento sonoro. "El sonido tiene una física y hay que administrarla bien para que cada instrumento `te suene` donde nosotros queremos. Eso fue lo que le pedimos", explica el cantante. Entre los "hits" ya declarados del nuevo disco aparece Pijamas, una canción típicamente babasónica en arreglos y estribillos pop. Después, está el electropop bien bailable de Microdancing, una canción con un original videoclip que con suficiente impacto discotequero, aunque sin tanto artificio como otros temas de la banda ya mencionados, hoy clásicos reclamados en cualquier concierto suyo.
Todo eso, sumado al rodaje que las nuevas canciones ya tienen (la banda está girando desde mitad de año), hacen esperar que quizá la banda, en su primera visita a la ciudad después del fallecimiento de su bajista, Gabo Manelli, vuelva a dar un show digno de ser bailado y festejado.
El concierto no tendrá artista telonero, comenzará sobre las 21 horas. Los precios de las ubicaciones en La Trastienda son: generales de pie a $ 365 y living preferencial $ 520.
Fin del mes inaugural a pura música uruguaya
Con la llegada de Babasónicos se terminan las participaciones internacionales en este primer mes de La Trastienda. Durante este período, pasaron músicos como Hermeto Pascoal, Fito Páez y Divididos. Pero el cierre de temporada tendrá conciertos a entradas generales y con bandas que presentan disco o despiden el año. El performer Dani Umpi se presenta el domingo, y luego del receso navideño llegará Trotsky Vengarán.
La banda de punk estrenará el nuevo escenario con sus seguidores incondicionales y también presentará nuevas canciones, las de su Volumen 10. entre ellas se destaca Llueve, una versión de la banda Dragon, una banda neozelandesa de los años ochenta que quedó en la historia por esa canción.
Después de Trotsky será el turno de Reytoro. La banda de metal uruguaya con mayor notoriedad ofrecerá otro de sus habituales conciertos de fin de año, presentando el nuevo sonido que traen los temas de Reytoro II, regresó al estudio desde la banda después de editar su primer disco en el año 2003, y de editar hace poco más de un año su trabajo en vivo.
Para todos esos conciertos, los precios que se manejan serán de entrada general. El precio para ambos conciertos será de $ 165, y las entradas ya pueden adquirirse en los locales de la Red UTS.