Carlos Reyes
El jueves que viene el polémico actor argentino Favio Posca llega al teatro Metro con su nueva creación, "Puntero". El show, que se define como atrevido, vertiginoso, nocturno, que busca hacer reír en los límites de lo prohibido, irá en una única función a las 22 horas.
La primera vez que se presentó en Montevideo, con El perro que los parió, fue objeto de censura, hubo declaraciones con conceptos del tipo "palabras no convenientes" y "lenguaje inapropiado", y también cruce de insultos entre el escenario a la platea.
Hoy el arte de Favio Posca está más asimilado por el medio artístico, aunque no hace tanto que volvió a ser blanco de la censura, cuando su personaje Pitito tuvo que abandonar el living de Susana Giménez debido a quejas de instituciones que trabajan con enfermos psiquiátricos. "En esa oportunidad me pidieron que haga un personaje más popular, y yo les dije que no sé hacer cosas populares. Yo no soy imitador, ni contador de chistes. Yo compongo desde mí, y si me he comido algunas censuras, y la gente se ha parado y se ha ido del teatro, también he tenido mi rédito, y hoy me respetan como un actor original, diferente".
"Censuraron a Pitito, no a mí, por lo que yo podía seguir. La decisión de irme fue mía, pero si me hubiera quedado en lo de Susana, con un personaje más popular, no sé si a la gente le hubiera gustado que yo bastardee mi personaje y diga, si este no pegó, vamos con otro".
Puntero irá en el Metro (San José y Zelmar Michelini, tel. 9010772) el jueves próximo a las 22 horas. Entradas en UTS a $ 365, $ 465, $ 505 y $ 555.
- ¿Cómo nació "Puntero"?
- Este nuevo show creo que es el séptimo que hago, y lo empecé como una performance más corta, para un evento de Punta del Este, y luego en Mar del Plata lo llevé a una hora y media. Es un espectáculo con el sello absolutamente Posca, con una mezcla de rock, risa e imágenes.
- ¿Qué diferencia tiene, por ejemplo, con "El perro..."?
- Básicamente todo, porque si bien el personaje de El Perro está en este show, siempre son nuevas las historias y las canciones. Es como un disco nuevo: si yo fuera solamente un músico te diría que es un disco absolutamente nuevo. En El perro... no había videos y aquí hay y están dirigidos por mí. Es un show nuevo pero con los personajes que la gente siempre pide, como El Perro, contando películas diferentes.
- ¿Cómo vive esos personajes tan fuertes desde el escenario?
- La fuerza la saco a puro entrenamiento. Soy bastante metódico, y hago muchos laburos anaeróbicos y de maratón como para poder bancar dos horas en vivo. Estudié canto, actuación, acrobacia, danza: para poder hacer lo que hago estudié danza clásica, aunque no tengo la necesidad de estirar el piecito como un bailarín.
- ¿Y más allá de la técnica?
- Más allá de la técnica, creo que vivo intensamente mis personajes, como un trance, en donde a veces soy invadido por ellos y prácticamente desaparezco. Por eso es tan creíble lo que hago, por eso la gente entra tanto en el viaje, porque realmente es como un trance absoluto. También el ritmo que tienen mis shows tiene que ver con eso: no hay momento de desconcentración. No como la mayoría de los unipersonales que hay un apagón eterno, o tres bailarines que entretienen un poco, o muchos textos es off. Lo mío es palo, palo, palo, y por eso la gente se queda vibrando.
- ¿Cuál es su personaje preferido?
- Todos y ninguno: las deformidades que yo hago no creo que se parezcan a mí en nada, y a su vez, sí, porque los compongo yo. Me interesa hablar de ese tipo de personas falladas, y por ahí reivindicarlos y darles cierto poder, para que los personajes se rían de ellos mismos. No sé porque me interesa hablar de los comportamientos humanos que conviene esconder. Ahí voy yo. Y también con ninguno, porque si yo fuera tan drogadicto como algunos de mis personajes, no podría llegar ni a los 20 minutos de obra.
- ¿Le sorprendió que le censuraran el personaje de Pitito?
- Sí, me sorprendió, pero tampoco tanto. Yo soy un actor que por ahí no tenía que estar en ese programa, no por Susana sino por el público, que no tiene nada que ver con lo que puede gustar de mí, que hago personajes fuertes. Mi idea era mostrar la locura desde otro lugar, dándole absoluta verdad y respeto, haciéndolo al psicótico como es: empastillado, loco, pero a la vez tierno. Mi idea era mostrar que la locura puede convivir con la gente, que no tiene por qué el tipo que tiene un hijo psicótico, dejarlo en el altillo, ¿entendés?
- ¿Económicamente lo perjudicó?
- Sí, obviamente, era muy buen sueldo y yo vivo de esto. Tuve que rescindir el contrato por voluntad propia, porque si no trabajaba no me interesaba que me paguen. En realidad me pidieron que haga otro personaje más popular, pero yo soy consecuente con mi obra, y decidí, por una cuestión de respeto también a Pitito, no hacer nada más. Y fijate qué loco, que los que más se coparon fueron los niños, que no tienen prejuicios. Pero todo lo censurado, lo prohibido, después tiene otro gusto. La gente siempre ama lo prohibido, y entonces cobra más fuerza.
- ¿Qué le parece que Tinelli haya vuelto al humor?
- No me interesa opinar sobre eso, cada uno hace lo que tiene ganas, y la gente lo consume, tiene mucho rating, con lo cual me parece que está bien para determinada gente. No es mi humor, pero tampoco voy a criticar algo que la gente ve. Eligen verlo, así que deben necesitarlo también.
- ¿Cómo es hoy su relación con Nicolás Repetto?
- Con Repetto hemos mantenido una amistad y hoy en día cenamos juntos, nuestras mujeres son amigas entre sí, nuestros hijos también, pero eso no se da siempre, porque la amistad mucho no existe en este negocio. Yo antes era un poquito más crédulo, pero ahora creo que está la conveniencia: si les conviene, te llaman. Siempre y cuando tu cumplas con lo que ellos pretenden, que es brillar, y que les des rating. Ahí te empiezan a respetar, en función del negocio.
- ¿Cree que la televisión argentina le pagó mal a Nico?
- No, creo que hay que saber parar. Nico se equivocó en no haber parado, o rumbear para otro lado, y no lo hizo. Él tendría que haberse retirado estratégicamente a tiempo, para volver con más fuerza. Insistió, insistió: creo que eligió mal.
Perfil
Nombre:
Favio Posca
Profesión:
actor y guionista
Nació:
Mar del Plata, se crió en las sierras de Córdoba y vive en un barrio cerrado en Zona Norte, Buenos Aires.
Un gran observador
"Me sacaba malas notas por no prestar atención. Mientras la maestra explicaba, yo pensaba en qué habrá hecho el día anterior, si sería pobre, si su marido le pegaría. Todo mientras la mina daba matemáticas. Y claro, tenía gran poder de observación, pero después no entendía nada".
Fue así que a los 17 años se sentía deprimido. "Todos mis amigos tenían proyectos de vida y a mí no me interesaba nada. Hasta que empecé a estudiar teatro y me di cuenta que mi proyecto de vida era ese".
Hoy es un padre de familia que gusta de los deportes, los amigos, la familia y estar solo con su perro. "Paradójicamente, por más que en mis shows hablo mucho de la noche, la noche para mí es una gran pérdida de tiempo. No soy de quedarme acodado hasta el amanecer, diciendo boludeces".