Por: Analía Filosi
"Yo creo que todo tiene que ver. Ser genuino en la personalidad y poner en el trabajo que sea, un poco de los distintos ingredientes de lo que uno es, es un poco la fórmula para que estés contento y te vaya bien". Con esta frase como punto de partida es que Margarita Wais (40 años) se mete en una larga charla telefónica con Sábado Show en la que, desde el vamos, deja en claro que lo que vemos de ella en Fox Sports es apenas una parte de su persona… pero absolutamente genuina.
Empezando porque no se mintió cuando eligió estudiar Diseño Gráfico, más allá de que luego se dio cuenta de que no quería ejercer la profesión. Igual se recibió, y con excelente promedio (8,78), porque "tenía como una presión personal, no familiar, de que primero tenía que terminar el colegio y la Universidad para luego dedicarme de lleno al deporte, que era mi actividad secundaria". Se refiere a su pasión por el tenis, esa que heredó de dos padres tenistas que compitieron a nivel nacional y sudamericano, y que la llevaron a practicarlo desde los 7 años de edad. Pero por esas vueltas que tiene la vida, cuando estaba a punto de clasificar para los Juegos Macabeos y acceder así a una beca en Europa, enfermó de sarampión. "Entonces me pongo a jugar al squash y clasifico porque prácticamente no había jugadoras en Argentina. A partir de ahí me enamoré del squash".
Y fue ese deporte que la convirtió en campeona argentina durante ocho años (del 89 al 96) y campeona sudamericana (93 y 95). Para estar en forma, dada la poca cantidad de deportistas mujeres en esta disciplina en su país, Margarita entrenaba con hombres. "Fue como la primera historia que tengo de rodearme de un mundo de hombres", recuerda de aquella época en la que llegó hasta la segunda de las ocho categorías masculinas que tiene el squash. "Ya no podía entrar a primera por una cuestión de potencia física". El esfuerzo valió la pena, pasó un año en Inglaterra con un grupo de jugadores y un entrenador, compitiendo en el circuito mundial y logrando posicionarse 60° en el ranking.
Pero Margarita no sólo llamaba la atención por su gran desempeño deportivo, también destacaba como una hermosa mujer a la que cualquier marca femenina podía apuntar como modelo. Fue Rexona la que aprovechó su buen rendimiento deportivo, abriéndole así una puerta distinta en los medios de comunicación. "Fue un contrato muy bueno. Antiguamente, si una mujer era deportista de alta competencia, era musculosa, masculina, como `más macho`", señala. Lo que le interesó a Margarita fue que se fijaran en ella como deportista, porque ofertas para ser modelo ya había recibido varias, pero "para mí era casi una ofensa. Una estupidez porque podría haber ganado plata", dice entre risas. "No quería quedar como una rubia tonta, quería lucirme en otros aspectos".
El contrato con Rexona incluyó el rodaje de un comercial que la tornó cada vez más conocida. "Me entrevistaban distintos medios por este tema de ser una deportista linda, de alta competencia, que vivía en un mundo de hombres", cuenta no soslayando nunca el peso que su belleza tuvo en sus comienzos en los medios. Igual no tardó en demostrar que había más por explotar, aunque ese paso se dio por casualidad. Detallista al extremo, a la deportista le gustaba que las entrevistas que le hacían salieran impecables. Entonces no sólo se concentraba en lucir espléndida, sino que siendo el squash un deporte tan poco conocido, se preocupaba por armarle una lista de preguntas al periodista. Llegaba hasta a buscar la locación más adecuada y decidir dónde se ubicaba el camarógrafo. Eso llamó la atención de un productor que, ni lerdo ni perezoso, le propuso trabajar con él. "Recién regresada de Europa y sabiendo que como diseñadora gráfica no quería trabajar, me atrapó, pero le aclaré `lo hago detrás de cámaras`".
Así fue como Margarita empezó a trabajar para el programa de cable Rock y deportes. "Cada vez asomaba más la cabeza, hasta que un día me encontré conduciendo el programa, con Javier Doberti, que hoy trabaja en la CNN. A partir de ahí se fueron dando muchas cosas".
PASOS SEGUROS. Entre las primeras cosas que se dieron está su labor de presentadora en canales de noticias de cable, como CVN (hoy América 24). "Lo primero que aclaraba era que no tenía el título de periodista. Hablo de 15 años atrás, cuando las carreras de periodismo no tenían la consistencia e importancia que tienen hoy. Después de muchos años, me di cuenta de que la carrera la fui haciendo adentro de los medios: escribiendo para diarios y para Internet; trabajando en radio, en tele, en cable; codeándome con gente muy importante en los medios. Esa fue la parte dura para mí, ir aprendiendo sobre la marcha y sobre la base de que no había mujeres que se dedicaran al deporte y a mí me encantaba".
Pero antes de meterse de lleno en el deporte, la comunicadora hizo otras cosas en los medios, algunas de ellas simplemente por una cuestión económica. En Insólito TV presentó deportes extremos y durante tres años fue parte del magazine matutino Movete, primero conducido por Georgina Barbarossa y luego por Carmen Barbieri. "Entré para el Mundial de Francia `98, para contarle a las mujeres, en un lenguaje sencillo, tanto el color del campeonato como lo que pasaba en los partidos. Terminé haciendo de todo: fui corresponsal en distintos países; hice giras, entre ellas una con Enrique Iglesias en un charter privado; móviles desde Miami; me subí a una moto de agua… Realmente fue un programa que me dio una apertura muy importante".
También incursionó en radio, en 2001, como conductora junto a Javier Doberti de Metro Sports (La Metro), un programa deportivo de cuatro horas, sábados y domingos. Y luego fue columnista de deportes de Perros de la calle, el programa de Andy Kusnetzoff (2006).
MOMENTO DEL CLICK. El espaldarazo definitivo para su carrera como periodista deportiva le llegó en 1999, cuando Torneos y Competencias, productora de Fox Sports, la convocó para conducir Fox Sports Noticias. Ese es el lugar que ocupa hasta el presente, sumando otros desafíos dentro de la misma señal de cable. "Fernando Niembro me llamó para hacer La última palabra y fue muy avezado. La idea de él era tener una visión femenina de aspectos del deporte, no como una analista del fútbol, sino como una observadora. Fue muy importante en mi carrera, aprendí mucho al lado de él", destaca sin olvidar otros compañeros de fuste, como el recientemente fallecido Carlos Poggi, el "Tano" Fazzini, Juan Pablo Varsky o Enrique Macaya Márquez, entre otros. "Torneos y Competencias me fue capturando, es un lugar donde se trabaja muy bien, muy seriamente, sin la locura del rating que hay en TV abierta. Eso fue lo que a mí me fue enganchando para quedarme ahí más tiempo", subraya la primera mujer en aparecer en cámaras en Fox Sports, forjando una carrera que la posicionó más allá de una simple presentadora de noticias.
PREJUICIOS. "Nunca me dijeron `no podés opinar`, pero no es mi personalidad arrimar el bochín si uno no tiene realmente algo importante para decir y está seguro de lo que dice. No es mi estilo confrontar en cámara, sí confrontar una opinión, pero no baso mi carrera yendo al choque. Me pasó, pero detrás de cámara o en un corte. Siempre trabajé muy cómoda en el medio, pero no voy a negar que hay mucho machismo", asegura Margarita, abordando un tema que era imposible que no estuviera presente en la charla. Aunque parezca mentira, confiesa que hace muy poco tiempo que dejó de sentir que debía demostrar que además de ser mujer y bonita, sabía de lo que estaba hablando.
"Hay dos ingredientes con los que uno tiene que lidiar: los ajenos y los propios. Porque no hay peor prejuicio que el personal, no hay peor machista que una misma", reconoce quien distingue tres tipos de machismo: el del televidente, el del propio compañero y el personal.
"El televidente es como la vida misma, lo que para vos es rico para otro es feo. Es dificilísimo satisfacer a todo el mundo. Mi audiencia es mayoritariamente masculina. Está aquel que dice `quiero ver cuánto sabés de fútbol` y esa barrera medio que ya la pasé. Y está el que quiere compartir temas, que te pregunta `¿por qué no lo ponen a tal en River?`". De sus compañeros, en tanto, dice que no tiene quejas. ¿Y las compañeras? "Somos pocas chicas y no tengo amigas. Tengo una excelente relación con Viviana Semienchuck, pero nunca nos pusieron a trabajar juntas. Yo sigo luchando porque hagan un noticiero de mujeres. También tengo buena onda con Cecilia Bonelli, que es de otro palo", responde distinguiendo entre las periodistas y las modelos, muchas "que entran y salen".
Y en cuanto al prejuicio propio, reconoce que lo tuvo al principio. "Me cuidaba demasiado, estaba muy atenta, pero aprendí a jugar con el error. Mis compañeros me acompañaron en el proceso de poder relajarme".
Tampoco podemos olvidar a los futbolistas y entrenadores, con los que Margarita empezó relacionándose como notera. "Tuve lances y propuestas, llamados, insinuaciones de todo tipo, a los que jamás accedí. Después empecé a trabajar dentro de los estudios y tu relación con ellos es distinta, te ven como alguien más importante", apunta.
PROACTIVA. Si bien a Margarita le encanta ser parte de Fox Sports Noticias y "lo quiero hacer eternamente", en su cabeza no dejan de asomar otras inquietudes. La más grande y ambiciosa es Sport Woman, un programa producido y conducido por ella sobre la mujer y el deporte, que lleva cuatro años preparando. "Tiene actualidad, distintos temas, historias, grandes momentos… Es un programa muy costoso, muy complejo, hermoso, que saldrá al aire en algún momento", cuenta lamentando no haberle conseguido pantalla en Fox Sports, pero no perdiendo las esperanzas de verlo salir en otro lado. Ella sigue poniéndole pienso y trabajo, si bien a fines de 2010 lo descuidó un poco porque tenía otro gran compromiso que cumplir: casarse con Mariano, el hombre con el que convive desde hace 10 años, padre de su hija Violeta, de cuatro años. "Para mí fue algo muy importante, porque en estos tiempos donde la mujer es hipermoderna, independiente, autosuficiente… me faltaba eso. Casarme, cumplir con la tradición".
También le encantaría hacer un programa de entrevistas. "Porque en la entrevista está implícita la opinión, en la manera de preguntar, de investigar. Me gusta mucho la cuestión psicológica de las personas". Otro gran sueño es estar al frente de una propuesta al estilo Domenica Sportiva, programa italiano que conduce Ilaria D`Amico. "Ella hace una suerte de conexión con todos los móviles desde las canchas, es la única coordinadora de lo que está pasando en una fecha del fútbol o de un acontecimiento", describe Margarita imaginándose en ese rol.
Por lo pronto, lo único seguro es la cobertura de una Copa América en Argentina de la que Fox Sports les habla poco a sus periodistas, pero saben que será a lo grande. Y si bien no descarta poder estar en algún Mundial de Fútbol o Juegos Olímpicos (su embarazo y luego el rol de madre se lo impidieron en Alemania y Beijing), prefiere no hablar del futuro. "Estoy tratando de vivir el presente. No como un aspecto espiritual barato, sino como un aspecto espiritual un poco más profundo, porque entre la locura de la información y la velocidad en la que vivimos hoy, creo que no existe ni el pasado ni el futuro, lo único que vale es este momento".