"Perdona nuestros pecados", el programa pionero de Raúl Portal y el vínculo del conductor con Uruguay

El comunicador inauguró el género "programa de archivo" con una propuesta de humor que se emitió por casi 10 años. En Uruguay, se vio por Canal 4, donde Portal supo tener un programa propio.

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Perdona nuestros pecados.
Foto: Archivo.

Redacción El País.
Corría 1994 cuando Raúl Portal decidió poner la televisión frente al espejo. En tiempos donde la pantalla aún conservaba cierta solemnidad, Perdona nuestros pecados irrumpió como un gesto disruptivo: un programa humorístico que se animaba a exhibir errores, bloopers y deslices de la propia TV abierta, del cable y hasta del cine. Lo que empezó como una idea audaz terminó convirtiéndose en uno de los archivos audiovisuales más vastos y valiosos de la televisión argentina, y también en un fenómeno regional.

El ciclo, emitido originalmente por Telefé y replicado en Uruguay por Canal 4, encontró rápidamente una audiencia fiel de este lado del Río de la Plata. La propuesta era simple pero poderosa: con una edición quirúrgica y un humor filoso, Portal y su equipo construían rankings de “metidas de pata” que revelaban la trastienda de la televisión y la bajaban del pedestal. En Uruguay, el programa se volvió una cita habitual y marcó a toda una generación de televidentes acostumbrados a consumir TV argentina.

La producción estaba a cargo de Gastón Portal, único hijo del conductor, realizador y guionista, con quien Raúl mantuvo una relación tan profesional como afectiva. Juntos levantaron una maquinaria monumental: más de 20 mil videocassettes y unas 150 mil horas de material de televisión abierta, cable, animación y cine. La preproducción era titánica, pero el resultado se traducía en picos de entre 16 y 22 puntos de rating, incluso en horarios que hasta entonces eran considerados marginales, como la medianoche.

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En sus comienzos, la coconducción estuvo a cargo de Federica Pais, exmodelo reconvertida en periodista, quien luego dejó el programa para encarar otros proyectos. Su lugar fue ocupado por Mariana Fabbiani, por entonces pareja de Gastón Portal, con quien la química al aire reforzó el tono lúdico y cómplice del ciclo. Esa dinámica fue clave para sostener el hilo narrativo entre archivo, ironía y comentario en vivo.

Perdona nuestros pecados también dejó huella en el lenguaje popular. Términos como “bolufrases”, “cagastellano” o “manochantas” trascendieron la pantalla y se incorporaron al habla cotidiana, al tiempo que el programa señalaba -con humor, pero sin ingenuidad- el auge de videntes televisivos y formatos de bajo costo que anticipaban la era de los realities y los paneles.

Secciones como PNP Informa, El juego del error, Perdona nuestros playback o el Diccionario de Cagastellano se volvieron inolvidables, al igual que los personajes que el programa popularizó, desde Federico Klemm hasta Lita de Lazzari. Sin caer en la burla cruel, el ciclo lograba reírse de la televisión y, a la vez, mirarla con cariño.

Emitido hasta 2002, Perdona nuestros pecados fue precursor de un género que luego continuaron formatos como Televisión registrada. Creativo, frontal, irreverente y profundamente televisivo, Raúl Portal no solo inventó el programa de archivo: enseñó a mirar la TV sin solemnidad y a entender que, a veces, el error también es espectáculo.

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Raúl Portal.

Raúl Portal: la historia de creativo nato de la TV rioplatense

Raúl Portal no sólo fue presentador: fue un creador de formatos y expresiones. Popularizó neologismos y frases que trascendieron su propio contexto televisivo, con términos como caracúlico, manochanta o expresiones festivas como ¡Hop Hop!.

En Uruguay condujo en Canal 4 una versión de Los juegos del Terror.

Su impacto va más allá de los números de audiencia: muchos reconocen que fue pionero en el uso satírico y crítico de materiales audiovisuales, abriendo el camino a discusiones y propuestas que se volvieron comunes en décadas posteriores.

En 2018 fue diagnosticado con un trastorno cognitivo progresivo y, tras sufrir varios accidentes cerebrovasculares, falleció a los 81 años en octubre de 2020

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