Lucía Ciliurczuk va y viene. Periodista y artista musical, esta uruguaya de 28 años está instalada en España desde 2020. Llegó en febrero a Barcelona y a los pocos días se declaró una estricta cuarentena por la proliferación del Covid-19. “No se podía salir a la calle y desde el balcón donde vivía se veían escenas muy complicadas”, relata la artista uruguaya, conocida como Lucy Loop.
Mal comienzo, pero luego comenzaron a abrirse oportunidades. Trabajó como operadora en una radio de Barcelona y más tarde hizo vida de hippie en Portugal, estudiando y con trabajos temporales vinculados al turismo o la gastronomía. Los tiempos de confinamiento los empleó en la creación.
“Me metí de lleno a hacer rap, que es lo que me sale más fácil. Tomé la pandemia como un período de introspección y creación. En realidad hago rap fusión y comencé a difundir por redes sociales videos improvisando, lo que generó una devolución que me sorprendió. Hice muchos seguidores en muy poco tiempo”, comentó. Lanzó una canción (Follar y acabar) que está disponible en plataformas.
De regreso en España, Lucy Loop piensa en nuevas canciones, en un contrato de trabajo que repetirá para una cadena de hoteles en Mallorca aunque tampoco descarta un regreso a Uruguay. “Soy algo nómade”, dice. Más recientemente también estuvo en Dinamarca, un país que añoraba conocer.
Ciliurczuk se formó también como periodista y trabajó en las radios El Espectador, Oriental y Radio Uruguay, donde fue parte por dos años del staff de periodistas de los noticieros de la emisora del Estado entre 2015 y 2017, cuando se llamaban “Informe nacional” y estaban dirigidos por la periodista Alejandra Casablanca, hoy directora de TV Ciudad.
Desde el aprendizaje, la comunicadora valora la experiencia en la emisora, pero reconoce que su vínculo se terminó por problemas en el relacionamiento con quien dirigía el informativo. “Tuve que renunciar porque no se podía dialogar. No es que había un problema con mi trabajo, no se me lo explicitaba al menos. Todo era conflicto. Renuncié porque entendía que no era el ambiente para seguir por falta de ese diálogo”, asegura.
La vida siguió por otros carriles y fundamentalmente con motivaciones artísticas, aunque no descarta un regreso al periodismo.
La familia de Ciliurczuk está vinculada a la comunicación desde hace muchos años. Recién llegado de Ucrania, en 1937, el abuelo de Lucía fundó una imprenta en Montevideo. Por el lado materno, su tío es Ovidio Porrás, histórico periodista asignado a Presidencia y fallecido en 2004.
Su madre también ha sido una gran aficionada a los medios. “No es casualidad que yo me haya dedicado a la radio”, cuenta Lucía Ciliurczuk.
Los últimos trabajos en Uruguay vincularon sus dos pasiones: trabajó en comunicación cultural y gestionó artísticamente un parador.
En la actualidad y en Europa ha tejido una red de amigos, muchos de ellos músicos, por lo que lo esperable para Lucía Ciliurczuk es que se siga moviendo, nómade como su música.