Cristóbal Colón cometió una falta imperdonable cuando descubrió las semillas del cacao y no les prestó la atención que ese fruto americano merecía. Es verdad que en su estado natural el cacao es amargo como pocos frutos de la tierra pueden ofrecer.
Pero al llegar a Europa pronto se vistió el negro manjar de los arreglos de la vainilla, la canela y sobre todo el azúcar que hizo de él una de las bebidas más universales. Chocolateros del mundo se lanzaron a fundar dinastías que todavía existen, algunas con siglos de vida y, en las vueltas que el cacao ha dado, se ha dividido en cien fórmulas distintas: en tabletas, con frutos secos, con menta, licores que guardan en dulces alcoholes su sabor y aroma inconfundibles, o en los bocados mínimos que bajo el nombre de "bombones", de distintas formas y sabores, salen de Suiza, de Francia, Bélgica, Inglaterra y Holanda.
También en países sudamericanos como Brasil, productor de cacao insigne, al igual que Venezuela, el chocolate sigue invicto en mil maneras de postres, helados y salsas.
En ocasión de los encuentros con productores artesanales uruguayos, el "Grupo del Rincón" ha seducido el paladar de todos los que han probado sus especialidades en torno del chocolate. La etiqueta de los envases luce el título comercial de Embrujo para unos deliciosos higos con nuez, azúcar, marrasquino y la cubierta de chocolate no muy dulce. Se funden en la boca y, aunque duran un par de mordiscos, nadie ha encontrado la fórmula de la felicidad eterna.
La otra delicia son rodajas de naranjas confitadas, con su piel y una cobertura parcial de chocolate. En claro contraste con el higo, la naranja combina maravillosamente sus dulzuras cítricas con el chocolate. Es imposible elegir entre las dos versiones. Son las dos caras de una misma moneda que resulta una golosina que no da tregua.
"Grupo del Rincón"/ Confituras de Naranja y de Higo con Chocolate/Botica Criolla/Shopping Tres Cruces/Elaboradas por "Grupo del Rincón"/Teléfono 367 98 87.