NOTA DE TAPA

Karina Vignola se reinventa en las redes y confiesa crisis con Gaspar Valverde

La conductora encuentra un nuevo perfil con contenidos para redes sociales mientras planea su regreso a la televisión. 

Karina Vignola. Foto: Daniel Ayala
Karina Vignola. Foto: Daniel Ayala. Make up: Jorge Cruz

Luego de un frustrado pase a Canal 4, una de las comunicadoras más inquietas del medio se vio ante el desafío de buscar por sí cómo continuar con su carrera sin una pantalla. Produjo varios ciclos, los comercializó y hoy está feliz con su presente de comunicación de contenidos exclusivamente por redes sociales. Está al frente de Entre nosotras, Cocina con amor y Ruta celeste. Valora la generosidad de youtubers e instagramers y la libertad con la que trabaja, aunque no descarta, en breve, un regreso a la TV abierta. En lo personal, confiesa que con Gaspar Valverde atraviesa una crisis de pareja. “Estamos en un momento de reflexión”.

Karina Vignola. Foto: Daniel Ayala
Karina Vignola. Foto: Daniel Ayala. Make up: Jorge Cruz

-Desde este año tu trabajo como comunicadora lo estás volcando a redes sociales, con tres “programas” como Entre nosotras, Cocina con amor y Ruta celeste, que van por tus cuentas en redes. ¿Cómo surgió ese perfil?

-A raíz de diferentes cosas que me pasaron en este año, tuve que reinventarme. Con las redes sociales no estoy inventando nada. Es algo que en el mundo y en Uruguay ya tiene un desarrollo muy fuerte. Lo que me parece es que empecé a ser de las primeras comunicadoras uruguayas que comenzó a realizar contenido exclusivo para redes. Además de estar constantemente subiendo contenido, una vez por semana vuelco un capítulo de alguno de los ciclos en la plataforma IG TV de Instagram. Hago el lanzamiento ahí y después replico en Facebook y You Tube.

-¿Cómo fue el proceso?


-Empecé a entrenarme y ver a otras personas que también estaban generando ese tipo contenido. Me tiré al agua. Al involucrarme, me di cuenta de que los youtubers e instagramers son personas muy generosas. La idea global es que cada uno se retroalimenta de otros. Esa es una gran diferencia con el mundo de la televisión porque resulta increíble cómo se comparten los seguidores o los secretos para tener más mientras que el mundo de la TV impera, casi siempre, el individualismo. El otro aspecto que valoro de esta etapa es la libertad; ahora yo soy mi propia dueña, así que manejo los tiempos y los costos. Para mí ha sido la apertura de un mundo nuevo que se me dio y estoy súper contenta. Todo depende de mí e incluso hay cierto contenido que ya no tiene lugar en la TV y sin embargo funciona muy bien en redes.

-¿Qué características tienen tus programas?

-Entre nosotras es un ciclo de entrevistas profundas con mujeres que cuentan historias de vida. Por lo general, mujeres que salieron adelante frente adversidades de todo tipo. Cada capítulo implica una entrevista de 40 o 50 minutos, mano a mano, lo que no es fácil de poner al aire en la TV abierta de hoy. Hasta ahora, han participado Chris Namús, Claudia García, Meri Deal, Manu Da Silveira y Maru Botana, quien incluso colgó un fragmento en su Instagram de la nota. Eso es lo que decía de la generosidad... 

-¿Es un ciclo solo para mujeres?

-No. Por el momento, empecé con mujeres y con comunicadoras con las que siento mucha afinidad. Las invito a mi casa y tenemos un encuentro superlindo. La idea es que el diálogo sea cercano y que logre, como ha pasado en todos los casos, identificación. Con Claudia (García), por ejemplo, hablamos de su historia con el cáncer, con Manu nos referimos de las pérdidas. Ella perdió a su mamá hace poco y yo a mi papá. Cada una atraviesa el duelo a su manera y eso generó un intercambio muy lindo con ella primero y luego con la gente, que está siempre muy activa con los comentarios a través de las redes. Yo soy hija de la televisión, un medio que me encanta, pero esta es otra plataforma que está creciendo. Las nuevas generaciones solo ven eso. Todo empezó como una forma de ver qué hacía con mi carrera y ahora lo elegiría. Es muy loco todo: nunca hubiera elegido lo que me pasó pero hoy lo estoy disfrutando.

-En concreto, ¿qué fue lo que pasó contigo y la TV? ¿Estabas en Canal 10 y renunciaste por una oportunidad que finalmente no prosperó en Canal 4?

-Así es. Hasta marzo estaba en Canal 10. Si bien no tenía pantalla, estaba con contrato. Surgió una posibilidad en Canal 4 y renuncié. Con la parte gerencial avanzamos y estaba todo bien, pero luego la dirección decidió hacer un impasse con todos los proyectos. No hubo nada en mi contra, sino que tomaron la medida por razones de presupuesto. Está todo bien con el Canal 4 y con el medio en general. No tengo rencor y de hecho la puerta está abierta para un regreso al Canal. Me encanta la TV y también sigo en Cámara celeste (VTV) cada vez que juega Uruguay. A la vez, estamos con un proyecto de una productora que tiene buenas chances de prosperar. Así que, con suerte, en breve quizás haya novedades.

-¿Qué es Cocina con amor y Ruta celeste?

-Cocina con amor es un ciclo que hacemos con la chef Ana Lía Pradere. Ella me enseña a cocinar y yo le hago las preguntas que nos hacemos todos en casa a la hora de entrar a la cocina. Ese es mi rol. Aprender y tratar de cocinar rico, bueno, barato y sano, dentro de las posibilidades. Ruta celeste lo hice en la Copa América y tiene que ver con un seguimiento a la selección y a todo lo que genera “la celeste” en su entorno.

-¿Qué tal te llevás con la cocina?

-Me encanta cocinar. Condimento mucho la comida y me gusta fusionar, innovar, experimentar. Como a todos, prefiero cocinar con tiempo. No a las corridas todos los días.

-¿Qué te pareció el documental de Omar Gutiérrez, con quien empezaste?

-Todos los recuerdos de Omar me parecen que están buenísimos. Pero como la vida de Omar y su trabajo han sido tan ricos, me quedé un poco corta. De todos modos, lo que salió me gustó. Me gustaron las personas que hablaron, aunque obviamente faltó gente. Álvaro Navia o Ana Laura Morales, quien lo acompañó por miles de años, deberían haber estado. No digo esto a modo de crítica. Al contrario: me quedé corta y con ganas de más. Estuvo Gaspar (Valverde) que lo acompañó cuando se enfermó por tanto tiempo y él se quedó con ese programón. También me hubiera gustado que estuviese la familia de Omar.

-¿Qué hay de cierto en los rumores de que hubo o hay una crisis de pareja entre Gaspar y vos?

-Es verdad. Pero no quiero entrar en detalles porque están mis hijas de por medio. Los cuatro somos una familia y lo vamos a seguir siendo siempre. Eso lo tenemos claro. Y que nos podamos llevar mejor o peor por momentos, como en todas las parejas, es algo que aceptamos. Pero como familia, los cuatro nos queremos y nos respetamos y eso sigue intacto. Sí estamos en un momento de mucha reflexión y de volvernos a armar juntos o separados. Es algo que lo estamos tratando los dos desde la base del cariño y el amor que nos tenemos, lo que no siempre se da. Cuando no se encuentran, las parejas muchas veces se enojan. Nosotros estamos tratando de que eso no suceda porque siempre estuvimos espalda con espalda en todo en la vida con Gaspar. La idea es seguir así desde el lugar que sea.  

Karina Vignola y Gaspar Valverde. Foto: Rafa Botto

-¿Las niñas Luana (11) y Alina (8) rumbean para lo artístico?

-Es muy pronto todavía para asegurarlo. Es verdad que tienen una veta de desenfado y les encanta cantar y bailar. También son muy creativas, pero como muchos niños de su generación.

-Además de lo que decías de la generosidad de los instagramers, ¿qué te ha sorprendido del mundo de la redes?


-Estoy muy contenta con el ida y vuelta que tengo con el público. Por supuesto que recibo críticas porque nadie es perfecto pero en la mayoría de las veces se da con total respeto. Me siento muy bien cuando las historias que contamos llegan hondo a otros, que se comunican y terminamos en intercambio precioso. La gente tiene necesidad de ser escuchada. Entonces, yo los escucho o los leo y les respondo. He conectado mujeres entre sí, por trabajo, por ejemplo. La verdad que este año, en la faceta laboral, empezó complicado y ahora está terminando muy bien.

-¿Tus hijas tienen celular?

-No. Luana ya cumplió 11 años y es lo que más me pide. Pero creemos con Gaspar que por el momento no deben tener, más con las cosas que están pasando. Yo les muestro cómo funcionan las redes pero por el momento prefiero que no tengan.

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