Terminó el Mundial de Qatar y los periodistas deportivos que estuvieron apostados en el país árabe, cargaron en maletas semanas de trabajo y experiencia para volver al país. Ya en Uruguay, algunos contaron anécdotas sobre el día a día laboral y personal del otro lado del mundo.
La mayoría de los medios de comunicación, incluidos los canales 4, 10 y 12, que tuvieron los derechos de televisación, optaron por la modalidad de alquilar casas o apartamentos en Doha para alojar a sus equipos enviados. La delegación de Teledoce fue la más numerosa, con 27 integrantes entre comunicadores y personal técnico. Le siguió Canal 10 y luego Canal 4, con 15 y 12 enviados respectivamente.
¿Cómo fue la convivencia?¿Quién o quiénes cocinaban y ponían orden a las instalaciones? Representantes de las “tres casas”de los canales abiertos dieron testimonio a Sábado Show sobre los detalles del día a día en más de 40 días de trabajo.
Lavar y planchar.
Canal 10 optó por alquilar dos casas linderas en un complejo en el barrio Al-Gharafa, de Doha. La gran ventaja era la ubicación porque el lugar estaba a unas 10 cuadras del IBC, el centro de prensa donde se centralizaba el trabajo de los medios de comunicación a nivel mundial. Además, Saeta puso a disposición de su equipo dos autos de alquiler para movilizarse a las coberturas o los diferentes estadios.
En una de las casas convivían Martín Charquero, Mauro Mas, Ana Inés Martínez_y Marcelo Scaglia, entre otros, mientras que en la otra estaban Roberto Moar, Silvio Rienzi, Pablo Tambucho y otros componentes_del área técnica del canal. La limpieza de las instalaciones estaba incluida en el servicio de alquiler, pero los periodistas tenían la responsabilidad de cuidar de su indumentaria.
Para 40 días de cobertura y un medio donde la imagen puede valer más que las palabras, todos fueron bien pertrechados. Ana Inés Martínez, por ejemplo, llevó dos maletas completas de ropa para tener variedad de looks. Al ser la única mujer del grupo, tenía derecho a uso de una habitación en exclusiva.
Si bien en el IBC_había lavadero y tintorería, debido a demoras de este servicio, algunos optaron por lavar ellos. Fue el caso de Mauro Mas, que se caracterizó por ser el más metódico y ordenado del team 10. Fue también el más madrugador de la casa, según asegura Martín Charquero, quien valora estas cualidades de sus compañeros.
“A pesar del trabajo y que muchas veces teníamos horarios distintos, la convivencia fue excelente”, asegura el periodista.
Silvio Rienzi contó que la ropa no se podía colgar afuera porque tomaba el polvo del desierto, así que se dispuso de una habitación en la casa para secar las prendas, lo que no solía tardar dadas las altas temperaturas de Doha.
En el “bunker”_de Teledoce el planchado de camisas también fue tema. El canal de la calle Enrique Compte y Riqué optó por alquilar varios apartamentos en un edificio en el barrio... En uno de los apartamentos convivieron Diego Jokas, Federico Buysan y Rodrigo Romano. Jokas revela que en más de una oportunidad tuvo que enseñar a sus compañeros a planchar las camisas, un oficio en el que no estaban muy duchos.
Canal 4 también optó por el alquiler de apartamentos para sus equipos. Darío Kneubuhler convivió en uno de ellos con Gustaf y otros enviados del área técnica. Da cuenta de la buena sintonía con la que se trabajó. “Todos hacíamos de todo. Llegamos como compañeros de trabajo y nos volvimos amigos”, asegura.
Sin picante, por favor.
Amante de la comida saludable, Roberto Moar extrañó las ensaladas en Qatar. Diego Jokas tampoco se llevó muy bien con el paladar árabe porque por más que se pidiera sin picante, cualquier plato (incluida la pasta) picaba. Es que los platos típicos y habituales en Qatar suelen estar cargados de condimiento, en especial los potentes derivados de la cúrcuma.
“Lo primero que hice cuando llegué fue comer un buen pedazo de carne asada”, dice Jokas.
Con largas jornadas laborales, los equipos periodísticos solían resolver las comidas en el centro de prensa, donde había una gran plaza de comidas, en los estadios o directamente en restaurantes de la calle. Hubo algunas excepciones, con periodistas que se animaron a preparar comida simple en los apartamentos.
En el apartamento que compartían Buysan, Jokas y Romano se turnaban para ir al supermercado a hacer las compras y la organización interna de la casa funcionaba como un relojito. “Además de llevarnos muy bien y conocernos, éramos conscientes de que estábamos trabajando. No nos fuimos de vacaciones. Nunca hubo un problema”, dice Jokas.
El más dormilón.
En la casa de Canal 10 a Mauro Mas le gustaba levantarse temprano y tomar unos mates antes de prepararse para su salida en Arriba gente. Ana Inés Martínez formaba parte también del grupo de los madrugadores en cuanto prefería prepararse con tiempo antes de entrar en acción en Subrayado mediodía. Los otros podían tomarse algunas horas más para comenzar el día: hay que considerar que por diferencia horaria, mientras en Uruguay se emitían los noticieros centrales, en Qatar era la 1:00 de la madrugada, así que
“Tratamos de vivir un intermedio: ni en la hora uruguaya ni en la de Qatar”, asegura Martín Charquero. Él estima que el promedio de horas de sueño del equipo a lo largo del Mundial fue de 5 a 6 horas.
En el apartamento de Teledoce, quien más necesitó de las horas de sueño fue Rodrigo Romano, según coinciden sus compañeros. Era el que se levantaba más tarde. “Lo precisábamos entero”, asegura Buysan.