Coco antes de chanel
Título original: coco avant chanel| Director: anne fontaine | Actores: audrey tatou, alessandro nivola, benoît poelvoorde, marie gillain y emmanuelle devos | Género: biográfica -drama | Duración: 110`
Desde el éxito conseguido con La vie en Rose, los cineastas franceses se han propuesto llevar a la pantalla grande la historia de personalidades fallecidas con vidas dignas de una película. ¿Qué le falta a Coco... que sí tienen La vie...y La escafandra y la mariposa? Que se sostiene fundamentalmente por el trabajo de su protagonista, quien con este film, dejó de ser Amélie para convertirse en una mujer dura y frágil, autoritaria y sumisa, y de un talento excepcional. Mientras la actriz se desdobla, su directora no. Mientras en cada plano de La vie... y La escafandra... se imponía la mano de sus directores, la historia de Coco simplemente transcurre, rescatada por el elenco, y por el atractivo vestuario de la película, o más bien, los cambios en el vestuario de Coco.
Está claro que se trata de un personaje amplísimo y complicado, y la película no falla del todo en la selección de escenas que desnudan la enmarañada personalidad de Chanel. Sin embargo el ritmo de la película, más bien lento, se acelera hacia el final, desconcertando. Esta agilidad precipitada decepciona; no se encuentra justificación para que la directora -y guionista- haya malgastado tiempo en detalles y planos lindos, si luego evade momentos esenciales en la vida del personaje, a nivel personal y profesional.
El desinformante
Título original: the informant! | Director: steven soderbergh | Actores: matt damon, scott bakula, joel mchale, melanie lynskey | Género: comedia | Duración: 108`
Steven Soderberhg sabe crear y filmar personajes que desde su falta de escrúpulos logran empatía, dentro y fuera de la película. El actor/personaje es Matt Damon que, con varios kilos de más y bigotes, se sumerge en el universo habitual del director. Éste, repite su tan querida estética setentona (aunque la historia transcurre en los `90), en vestuario, arte, música y tipografía, aunque menos en cuanto a la cámara. Luego de su excelente trabajo en Che, Soderberhg vuelve a la comedia liviana, que en este caso despega en la segunda parte de la película, gracias a un Damon magistral como un bioquímico que engaña al FBI mientras roba millones, sin culpa, realmente sin culpa. En los últimos minutos la gracia de la cinta revalida esta historia no genial, pero que vale la pena.