El Cine Helvético, fundado en 1912 y reabierto el 16 de abril de 1998 gracias a una iniciativa popular, puede cerrar si no se le condona su deuda de 52.000 dólares.
Quien alertó sobre la posible inviabilidad del cine -declarado monumento histórico por el Poder Ejecutivo en 2005- fue el senador coloniense Carlos Moreira. El legislador hizo un llamado al Ejecutivo para que permitan obviar la deuda contraída hace 10 años y, así, salven este emblemático espacio cultural. El sitio estuvo a punto de ser demolido en 1997 pero una movilización popular logró frenarlo. No lo hizo sólo con buena voluntad. Rafael Radazzani, presidente de la comisión directiva de la sala y la ONG Centro Regional de Cultura Cine Helvético, recuerda que se lograron recolectar 25.000 dólares. La comuna aportó una suma idéntica y tres donantes particulares firmaron un vale por 50.000 dólares ante el Banco la Caja Obrera, contra la hipoteca del edificio. La crisis de 2002 hizo el resto. Hoy, la administradora de deudas bancarias Thesis ha realizado gestiones jurídicas para el cobro y se fueron pagando los intereses. La ONG que administra el cine ha recurrido a la Justicia con escritos presentados, mientras busca ayuda de organismos internacionales. "No tenemos cómo afrontar el pasivo. Desde el 98 a la fecha no hemos tenido ni una sola colaboración del Estado. Si se pone a remate el cine y se ejecuta la hipoteca, habrá que ver qué hacemos. No tenemos pensado cerrar", dijo Radazzani. "Si el gobierno ha invertido con muchos millones de dólares en salvar salas de la cultura de la capital, bien podría encontrar una fórmula para ayudarnos". El Helvético es la única sala con más de mil butacas en el suroeste del país. En los últimos años actuaron Luis Landriscina, Ruben Rada, Carlos Perciavalle, Buitres y Laura Canoura, entre otros. Además de películas, claro.