Por Redacción El País
Pelota naranja y un manto de nieve que cubría por completo la cancha. Solo el buen trabajo del personal del estadio hizo que el partido por la Conference League entre HJK Helsinki y Aberdeen pudiera jugarse y ocurriera algo irrisorio.
Los hinchas estaban aburridos. Ambos equipos ya no peleaban por nada y los fanáticos visitantes encontraron una forma de aprovechar las condiciones climáticas para divertirse.
Primero comenzaron lanzándose bolas de nieve entre ellos pero en cierto momento decidieron que era mejor apuntarle al arquero visitante.
Los fanáticos escoceces del Aberdeen casi suspenden el partido. El juego estuvo demorado gracias a que el árbitro lo detuvo, anunciaron por los altoparlantes que dejaran de tirar bolas de nieve a la cancha y finalmente el encuentro continuó hasta su 2-2 final.
HJK Helsinki-Aberdeen briefly stopped because some Aberdeen fans behind the goal are throwing snowballs at the HJK goalkeeper.
— Archie Rhind-Tutt (@archiert1) November 30, 2023
Man over the tannoy says it could be abandoned if it continues! pic.twitter.com/obwqBZ23vd
No fue el único momento en donde el juego estuvo detenido. Era tanta la nieve que el árbitro tuvo que ordenar un parate para que las máquinas volvieran a pasar a despejar el césped.
El resultado quedó en segundo plano, el punto no le sirve a ninguno de los dos pero los hinchas seguro no olvidarán el día que jugaron en estas condiciones o la guerra de nieve contra el arquero.