JORGE SAVIA
Está prácticamente a punto de concretarse el pase de Jonathan Ramis al Huesca, de la Segunda División del fútbol de España.
En un principio se manejó que el artiguense podía ir a jugar al Cádiz, que también milita en la divisional de ascenso en la madre patria y ahora es dirigido por el uruguayo Víctor Espárrago, pero ante el dinero que pagaba la mencionada institución española, dicha transferencia quedó descartada.
Sin embargo, y aún cuando existe interés de otros dos equipos españoles, como el Córdoba y el Hércules de Alicante, a último momento surgió el Huesca como casi seguro destino del atacante.
Según varios consejeros aurinegros, si finalmente Ramis -como parece- se va a España, la directiva de Peñarol le puede dar el visto bueno a un insistente pedido formulado por Diego Aguirre para que el sanducero Silvio Bosco Frontán sea contratado.
Futbolísticamente no tienen nada que ver uno con el otro, ya que cumplen funciones diferentes: el artiguense es punta y Frontán es un volante, con llegada, por derecha; sin embargo, la razón del enroque viene por otro lado: justamente, Aguirre quiere a Frontán por si los dos volantes ofensivos -Urretaviscaya y Ramírez- le piden el cambio, tal como ocurrió contra Wanderers el domingo pasado.
Incluso, el entrenador menciona al sanducero como opción de primer cambio en cualquier circunstancia, para cumplir una función para la cual sólo tiene al tacuaremboense Hamilton Pereira, al que Aguirre -igual que Ribas y Púa- ve como un jugador de mucho futuro y piensa que sólo hay que esperarlo.