Julio H. Grondona
En la enorme sala de reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA, el titular del fútbol argentino habló de la Copa América de Selecciones, aunque se guardó para mejor oportunidad los datos económicos. Se mostró abierto a tocar todos los temas, pero fue demasiado escueto cuando surgió el nombre de Diego Armando Maradona. Su actitud diplomática le impidió, esta vez, oponerse a las competencias en la altura de La Paz y Quito, pero reconoció que en el pasado esa ha sido una lucha sin suerte.
EDWARD PIÑÓN
- ¿Cómo se encuentra para abordar el reto de organizar la Copa América?
- Estamos muy entusiasmados por tener la oportunidad de hacer la Copa América, porque en esta administración tenemos el orgullo de recibir por segunda vez el torneo, la primera fue en 1987. Creo que todos los sectores respondieron mucho más de lo que yo pensaba y que nuestro acierto fue sacarlo del centro de la República Argentina y llevarlo a las distintas provincias.
- ¿Por qué cree eso?
- Porque se trabaja mejor y porque en el Interior se siente más el fervor de la gente. Hay un sentimiento muy grande. Si hubiese estado limitado a la Capital Federal no hubiera tenido tanta repercusión.
- Y el tema de la organización, ¿cómo viene?
- Estamos en el buen camino, los gobernadores de las provincias han ayudado bastante y la organización se está llevando adelante como corresponde. Sólo resta esperar que vivamos un momento de paz y sosiego en nuestro país en el período que se cumpla en el torneo.
- ¿Cuánto se invertirá en la organización de la Copa?
- La verdad es que no lo puedo decir porque no lo sé. Por lo que veo, con los recursos que se han podido conseguir y con lo que Conmebol aporta, creo que el resultado va a tener que ser positivo.
- Las obras en los estadios remodelados, como el de La Plata, ¿se solventaron con erogaciones públicas?
- Sí. Afortunadamente, hicimos un convenio y se le dio un empujón muy grande.
- ¿Qué aporta el gobierno?
- Aporta los recursos que se necesitan para poner los estadios en condición. Se hace con mucho cuidado, con claridad y de acuerdo a las reales necesidades de los estadios. Muchas veces se hacen estadios de una magnitud y una naturaleza que a los 30 días de finalizado el campeonato no saben qué hacer. Y hay un dinero gastado que no es justo, por eso consideramos que en Salta alcanzaba con pintar al estadio y en Córdoba con unas reparaciones necesarias era suficiente. El de Mendoza prácticamente está refaccionado a nuevo y en el de Colón de Santa Fe se harán unas terminaciones. Así que estamos bien.
- Esas inversiones millonarias que se hacen en las ciudades sedes de los torneos de fútbol, ¿no son impulsadas por las propias exigencias de FIFA?
- La Copa del Mundo es una cosa y la Copa América otra. Lo que más se asemeja a FIFA es UEFA y la Champions League, pero acá hay que adecuarse al lugar en el que nos encontramos. Particularmente, no hago un torneo para esclavizar a un país económicamente. Si las exigencias hubieran sido distintas a las que uno puede hacer tiene que decir que no.
- Por las exigencias que tiene FIFA a nivel Mundial, ¿cree que es posible que Uruguay y Argentina organicen la Copa del Mundo en 2030?
- Lo primero que puedo decir en este momento es que quisiera verlo. Creo que la juventud actual es mucho más capaz de lo que éramos nosotros, la tecnología es distinta, los esfuerzos que se hacen en Sudamérica son grandes y creo que con el apoyo de la Conmebol vamos a tomar el impulso final para que el Mundial venga al Río de la Plata en 2030. Creo que podemos estar en condiciones y veremos cuáles son las exigencias que nos van a tirar arriba de la mesa.
- Pero usted ya las conoce de memoria.
- Sí, pero FIFA no actuó igual en Alemania que en Sudáfrica. FIFA hizo el campeonato de 2006, pero los alemanes tenían la plena seguridad de que lo hacían ellos. En Sudáfrica prácticamente FIFA apoyó con todo, tal es así que la tecnología que estaba en Alemania se llevó a Sudáfrica. La pasión de la gente no fue la misma en Europa que en África, había muchísimo más interés en el continente negro porque sabían que a lo mejor pasaba muchísimo tiempo para recibir un campeonato de esa naturaleza. Acá, en nuestros países, lo difícil es llenar un estadio en el que juegue Corea y Checoslovaquia, pero en otros países se llenan todos los estadios.
- ¿Quiénes pueden ser los principales adversarios de esa candidatura?
- Para analizar ese tema hay que observar, en primer lugar, la manera en la que vienen concediéndose las sedes. Si un continente consiguió una sede para recuperarla necesita dos períodos. Por ejemplo, en el 2026 ya no se podrán presentar ni Europa ni Asia.
- ¿Fue dura la pelea en la FIFA para mantener los cupos de Sudamérica en Brasil 2014?
- Fue una intención de pelea, quizás lógica de Concacaf porque tenía 3,5 y quería la media plaza nuestra de entrada. En ese reclamo no se seguía la línea que se mantuvo desde siempre, en el sentido de que el organizador entraba automáticamente. No se olviden que antiguamente también entraba el campeón y cuando lo sacaron perjudicaron a Sudamérica porque el monarca era Brasil. Entonces, nuevamente querían sacarnos la prioridad. Pero la mejor salida que tuvimos es que nosotros no queríamos la media plaza, queríamos jugarla en la cancha. Y lo que ganó la parada, que fue lo que se vislumbró en la reunión, es que Concacaf se sentía perjudicada por tener que definir con Conmebol. Entonces, lo que dijimos es que Sudamérica quería ganar la plaza jugándola contra cualquiera. Lo único que pedimos, porque estamos en el fondo del mundo, es que nos dieran los tiempos suficientes para no hacer una ida y vuelta en solo cuatro días. Apoyó África, porque también le querían sacar media plaza, y después vino el respaldo de todos menos de Concacaf.
- ¿Nunca tuvo la ambición de convertirse en presidente de la FIFA?
- No, porque llegué a un cargo muy especial. Soy vicepresidente primero y es el único de los cargos cuya designación depende nada más que de la Conmebol.
- ¿Cuánto va a recibir AFA por derechos de TV en las Eliminatorias?
- Bueno..., ahora que no está Brasil no te puedo decir. Lo que sí es cierto es que estamos buscando jugar dos partidos por año con Brasil para tratar de ayudar para que los ingresos por TV sean mayores. Con la televisión hay que tener cuidado.
- ¿Gol TV puede comprar los derechos del fútbol argentino?
- El fútbol argentino tiene una sociedad con un ente del Estado y un contrato firmado por 10 años. No creo que esté prohibido que alguien lo quiera comprar. Si el Estado propone y la AFA ve satisfechos sus intereses es un tema que puede llegar a concretarse.
- ¿Hubo reuniones?
- No. Se han dicho cosas que desconozco y no tienen nada que ver.
Maradona.
"A esta altura puede hablar lo que quiera, yo no tengo nada para decirle. Lo vi nacer como director técnico y también lo vi morir".
Altura.
"Ya estuvimos luchando varias veces con ese problema. No soy capaz de verter ninguna opinión de si continuará o no la competencia en ciudades como La Paz".
Campeonatos.
"Argentina tiene un campeonato en el que nadie puede regalar nada. Todos los partidos tienen interés y para mí el sistema no da lugar a cosas raras".