Feliz primer día

Los sindicalistas de la educación volvieron a mostrar ayer qué lugar ocupa en sus prioridades la formación de los jóvenes más necesitados. Resulta que como no les gusta una reforma que impulsa un gobierno legítimo y democrático, se toman el privilegio no sólo de hacer un paro en el primer día de clase. Sino de ocupar un liceo, dejando “de prepo” sin clase a cientos de estudiantes. Pocas veces se ha visto un gesto tan antidemocrático y contrario a los intereses de los más desfavorecidos.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar