Si hay algo para destacar en el Frente Amplio es su permanencia inmutable en buscar obstruir al gobierno (y de rebote al país) sin ninguna idea positiva o concreta. Se ha mantenido durante cuatro años muy atento a todo lo que surge desde la Coalición Republicana, no para estudiar o buscar soluciones a los problemas, sino simplemente para oponerse a todo lo que surja de la Torre Ejecutiva. La oposición enferma o la mentira han sido su aporte a este Uruguay.
Todo lo que se ha propuesto el presidente Lacalle Pou y la Coalición Republicana han merecido su tajante oposición, como si el actual gobierno, votado por la mayoría de los uruguayos, se equivocara en todas y no embocara ninguna. Veamos algunos ejemplos con la puntualización de que hay muchos más: pero nada, llevó el voto del FA.
—De pique nomás, cuando apareció el muy desconocido covid-19, la reacción del gobierno, rápida por cierto, fue apostar a la responsabilidad de los ciudadanos a través del pedido de una cuarentena voluntaria. De que permanecieran en sus casas y solo salieran en casos de necesidad, evitando las aglomeraciones. Como dijo el presidente Lacalle Pou, se trataba de aplicar “la libertad responsable”.
Pero también cabe recordar que, de inmediato, la decisión del gobierno fue cuestionada por el Frente Amplio que se puso, ya de pique, en la vereda de enfrente, con el expresidente y médico reconocido, Tabaré Vázquez a la cabeza (aunque después salió a decir lo contrario), secundado por el Sindicato Médico y exigió una cuarentena obligatoria (¿medidas prontas de seguridad?): prohibido salir de las casas: ¿a través de medidas prontas de seguridad?
El Pit-Cnt, por su parte, colaboraba y convocaba a un caceroleo. Se buscaba aplicar una política sanitaria inspirada en la Argentina de Alberto Fernández y Cristina Kirchner con encierros forzosos.
—Se opusieron a la Ley de Urgente Consideración (que había sido una muy clara propuesta del Presidente) y promovieron un referéndum con el resultado conocido. Durante la campaña inventaron y mintieron de los lindo sobre el apocalipsis que caería sobre el país. Dos años después, ¿alguien notó algo de ese apocalipsis anunciado?
—Se opusieron al proyecto de reforma de la seguridad social con similares argumentos. No presentaron ninguna propuesta para solucionar el problema que se viene.
—Se opusieron a la reforma educativa, al cambio del ADN en la educación que había prometido el expresidente Tabaré Vázquez antes de su segundo mandato. Abundaron (y pueden seguir) huelgas y paros, pero ninguna idea para mejorar el nivel educativo de la enseñanza pública.
—Se opusieron al acuerdo con la empresa belga Katoen Natie para la explotación de la Terminal Cuenca del Plata del Puerto de Montevideo e incluso presentaron una denuncia penal. Por dos veces (una no les alcanzó) la Fiscalía de Delitos Complejos rechazó la demanda presentada por Mario Bergara y su socio Charles Carrera.
—Se acaban de conocer los datos de empleo. En 2023 se crearon 40.000 puestos de trabajo. A pesar de la sequía del primer semestre y de la diferencia cambiaria con Argentina, se alcanzó un récord, ya no solo superior a 2019, incluso aventajando índices de 2016. Son 1.724.000 uruguayos trabajando, con un nivel de desocupación declinante del 7,8%. Les molesta mucho y dicen que la economía está estancada.
Se puede seguir con más ejemplos, pero por ahora lo expuesto sirve para demostrar la hipocresía del FA y cómo se han opuesto y han mentido en todos los logros alcanzados por el presidente Lacalle Pou y la Coalición Republicana.
Hace unos días, el ministro de Defensa Nacional, Javier García, participó de una reunión política y defendió los avances logrados en el Uruguay durante la presidencia de Lacalle Pou, a pesar de la obsesión permanente de la oposición en trancar al gobierno. Y fue categórico: el Frente Amplio no solo no tiene programa sino que no tiene discurso. Ven todo con la óptica de una urna electoral. Si se les pregunta por la seguridad social o por la educación, hablan de un gran diálogo nacional. Si se les pregunta por seguridad dicen ‘ahora no, el año que viene’. ¿Tienen o no tienen programa?”.
El FA ha tenido la misma conducta a lo largo de estos cuatro años. La desesperación de la derrota en el 2019 y la muy buena gestión que ha llevado adelante el gobierno del presidente Lacalle los tiene desesperados y se aferran a cualquier cosa que creen pueda ser negativa para la Coalición, aunque el daño mayor sea para el país y su gente.