Doña María | Montevideo
@|Todos hablan de los proyectos para Montevideo pero nadie habla de la inseguridad en los barrios, donde todos los días se producen muertes y robos.
Nadie habla de hacer una ley que habilite al gobierno, después de 10 o 15 años abandonada una propiedad (casas o escombros llenos de ratas, cucarachas y focos de suciedad que hay en todos los barrios) o de no pagar los impuestos, a poder efectuar un remate sin costos elevados ni trámites eternos.
Nadie habla de mejorar las vías de desagüe de las calles que cada vez que llueve muchas se inundan.
Nadie habla de solucionar el problema de los semáforos que cada vez que llueve muchos no funcionan, provocando caos y choques.
Nadie habla de lavar y desinfectar los contenedores que aunque estén vacíos tienen mugre pegada en sus paredes, donde las moscas y demás bichos ponen huevos transformándolos en focos de infección; ni de un vaciado más frecuente.
Nadie habla de las paradas de ómnibus que son suprimidas o trasladadas y que quedan a una distancia de más de 6 cuadras entre ellas, obligando a niños y ancianos a caminar mucho más bajo la lluvia y el frío.
Nadie habla de los grupos de indigentes que hacen carpas y hasta comunidades dentro de los barrios, donde los vecinos, por temor, ni se atreven a salir a sacar la basura. La policía los lleva y al otro día están nuevamente allí.
Nadie habla de las quejas durante años de los vecinos pidiendo que poden los árboles que tapan las luces, o las ramas que caen sobre los techos que, cuando hay viento, arañan y destruyen las membranas impermeabilizantes que con tanto sacrificio pagaron los dueños.
Nadie habla de las cámaras que instaló (haciendo un gran bien) la Intendencia y que dejaron de funcionar.
Nadie habla de las veredas totalmente destruidas, trampa a veces mortal, donde todos los días hay caídas de niños y ancianos provocando dolorosas quebraduras que muchas veces dejan secuelas para toda la vida.
A lo mejor nadie habla de esta carta que dice lo que muchos vecinos piensan y sienten.
Todos hablan y prometen, pero nadie hace nada.