Los cortes bovinos de alto valor pueden ganar más terreno en el mercado mexicano a través del porcionado. Ya hay 5 restaurantes de elite que venden sólo carne uruguaya. El lunes llega a Uruguay la misión sanitaria que recabará datos de carne ovina.
Buscando valorizar la carne bovina uruguaya e incrementar la exportación, hoy en cierta medida desatendida porque hay otros que pagan mejor, el Instituto Nacional de Carnes impulsa un programa especial con restaurantes aztecas de elite. Las empresas se comprometen a vender sólo carne uruguaya que es certificada por el Instituto Nacional de Carnes, aseguran un consumo mínimo por mesa y buscan diferenciar sus platos a través de la calidad.
En este segmento, los frigoríficos uruguayos pueden valorizar más sus exportaciones a través del uso del porcionado, sin dejar de lado la colocación de otros cortes de carne más baratos con otros destinos.
"El porcionado le agrega valor, pero es más bien para este tipo de emprendimiento, para la carne que llega a restaurantes de alto valor u hoteles", aseguró el titular del organismo, Luis Alfredo Fratti, quien se encuentra en México evaluando el proyecto y viendo los primeros frutos.
Para el jerarca, el porcionado puede ser una alternativa para valorizar más la carne uruguaya, desosada y madurada que llega a la nación azteca.
El importador mexicano que trabaja en este proyecto ya lleva importadas 69 toneladas de cortes de alto valor, pero más allá del volumen, Fratti insiste en ver primero el destino de la carne.
"La firma que está importando, está llegando con producto uruguayo a unos 100 restaurantes. Obviamente este es un comienzo. Estamos muy contentos con cómo están trabajando y la receptividad que hemos visto en Puerto Vallarta y ahora en Cancún", dijo Fratti.
El proyecto está funcionando en 5 restaurantes de elite, que tienen el compromiso de un determinado rango de consumo de carne uruguaya y por lo menos se les exige un plato en la carta con este producto.
La carne uruguaya se diferencia por su calidad de la carne local, por ser carne natural, donde los anabólicos, los promotores hormonales e incluso, técnicas como la infiltración, están ausentes por completo.
MISIÓN. Por otra parte, el próximo lunes comienza la auditoría mexicana vinculada con el análisis de riesgo que realiza ese país, previo al ingreso de carne ovina. Uruguay realiza gestiones para adelantar el camino y poder exportar una vez habilitado el mercado, pidiendo que se acepten las plantas frigoríficas que ya están registradas para exportar carne bovina a ese mercado.