emilio cazala
Esta es la tercera nota que estamos escribiendo sobre la Ciudad Vieja, esa hermosa y mágica península, inolvidable escenario que conocimos desde los años 1936 llena de tan gratos recuerdos que para nosotros recorrer sus calles nos parecía como lo sabríamos años mas tarde, era nuestra pequeña "Manhattan" que se extendía de una orilla a la otra, prácticamente rodeada por agua.
Aquí palpitaba el corazón económico, político, social y administrativo del país junto a su extraordinario y excitante puerto de Montevideo.
Los importadores, despachantes de Aduana, Corredores de Bolsa, de Cambios, Estudios profesionales, representantes internacionales, bancos locales e internacionales, agencias marítimas todas, compañías de navegación, compañías de seguros, las compañías cablegráficas, hoteles, residencias de familias patricias, allí estaba todo, en sus prestigiosas calles y en sus principales edificios algunos ya desaparecidos. Aun recordamos los grandes almacenes, tiendas de comestibles, los prestigiosos bazares, las buenas zapaterías como la Bola de Oro en Rincón y Juncal, París Fabrication con zapatos de suela de caucho a 6,40 en Sarandí entre Juncal y la Plaza Independencia, Bazar Druillet, Bazar Colon, Joyerías Ingold, Freccero y Rosello, la gran juguetería el Paraíso de los Niños en Sarandí 620 que vendía aquellos autitos a cuerda Schucco que eran la revelación de la juguetería alemana, Pablo Ferrando con sus dos notables e inmensas vidrieras exhibiendo fantásticas novedades técnicas y científicas, la Casa de las Lapiceras Bruzzone en Sarandí y Bartolomé Mitre, la Tienda Caubarrère en Sarandí esquina Juncal, la Tienda La Quemazón donde vendían camisas para hombre a 1.25 de pura seda japonesa imposible de retenerla dentro de los pantalones, tienda que estaba en Misiones esquina Sarandí. Donde ahora esta el Banco Santander, Misiones y Cerrito estaba la Western Telegraph en cuya vidriera había como 10 hermosos y grandes relojes de bronce con la hora de las principales capitales del mundo. Donde esta ahora la Bolsa de Comercio había un bar y enfrente una lechería Kasdorf que estaban por todos lados, luego fue de Conaprole. Por Rincón estaba el Banco de Seguros del Estado que ocupaba incluso la Casa de Rivera, hoy Museo Nacional de Historia, ahora solo queda un terreno baldío y estacionamiento de autos. Pero en la esquina misma de Zabala y Rincón antes estuvo (tenemos foto) la firma Carrau y Cía. que después fue para la calle Uruguay y Convención.
Por razones de nuestro trabajo, seguimos visitando la Ciudad Vieja diariamente y no perdemos el hábito de disfrutarla cada domingo por la mañana para descubrir nuevos detalles de sus viejos hermosos edificios y tomar fotos de sus estructuras y de sus partes altas que por lo general es la rubrica del arquitecto que lo diseñó y que pocos miran.
LOS TURISTAS. Nosotros hemos seguido en un par de oportunidades a los visitantes extranjeros de los cruceros de turismo y hemos observado sus reacciones de sorpresa por estas construcciones que por cierto les llamaban la atención y las disfrutaban.
Lamentablemente esta pequeña parte testimonial del viejo Montevideo es agredida de lunes a viernes por la presencia masiva de los enormes autobuses que en numero de 80 unidades por hora uno detrás de otro atosigan nuestros pulmones, su ruido y gran peso hacen vibrar las paredes de la edificación, ennegrecen los frentes y posiblemente produzcan fisuras pero sobre todo ahuyenta todo lo que pudiera ser positivo mas allá de las inversiones.
UN SOÑADOR. Recordamos a un soñador al que alguna vez le hicimos entrevistas periodísticas que fue el Sr. Walter Cabuto Etchegaray un comerciante de la calle Sarandí y Bartolomé Mitre que hace unos 45 años había formado una comisión vecinal para la remodelación de la Ciudad Vieja que incluso sus planos y maquetas contaban con jardines a la altura de Rincón y Treinta y Tres, etc. Si mal no recordamos tales proyectos eran una o dos torres por manzana unidos entre sí por puentes en medio de espacios abiertos e incluso hubo excelentes proyectos que nos gustaría ubicar.
EDIFICIO ARTIGAS. Sobre la calle Rincón donde ahora se levanta el Edificio Artigas en la misma esquina con Treinta y Tres, en una casa de dos plantas residía en los altos el Poeta de la Patria y fundador del "El Bien Público", Juan Zorrilla de San Martín y en los bajos Raúl Montero Bustamante, según nos informaron hace algunos años las Stas. de Antuña que residían en el actual comercio de Dante Iocco.
KATZENSTEIN. En una hermosa y lujosa casa de altos, más precisamente en el 485 de la calle Rincón estuvo instalada la Dirección Técnica de la Administración Nacional de Puertos en cuya suntuosa escalera de mármol importado que iba a la planta alta, fue muerto el Ingeniero Iglesias Hijes a manos de un obrero de la ANP. Por separado damos más información que nos dio el Ingeniero Ernesto Katzenstein un hombre de la ANP ya retirado e hijo de uno de los importantes técnicos que integró los altos cargos durante la construcción del puerto. Este pasado fin de semana volvimos a entrevistarnos con el Ingeniero Katzenstein (87) para refrescar recuerdos y su prodigiosa memoria nos agregó más datos. Por ejemplo algo insólito, la Tienda Spera que la conocimos en otro lugar, originalmente estaba en la esquina de Sarandí e Ituzaingó, dentro del solar de la Iglesia Matriz y que ahora es un espacio abierto adornado con arcadas de hormigón. Nuestro entrevistado vio construir el Hotel Nogaró hoy Ministerio de Transporte y nos dice que en esa cuadra estaba la óptica Garese, el famoso bazar Cantú que era una juguetería, luego venía Mundo Uruguayo una recordada publicación de Capurro y Cía y nosotros agregamos en esa misma acera a la imprenta El Nacional y también al semanario Marcha y la cuadrería de Mazzuchelli.
LA FOTO. La foto que publicamos de la colección Caruso muestra el ángulo derecho la esquina de Ituzaingó donde se levantó el Hotel Nogaró, la relojería Campos y Cía. que luego se mudaría al mismo costado de la Matriz, un poquito antes el cambio Aldave y Martínez, que luego fue el edificio de Villamajó en 25 de Mayo 551, luego venía la óptica Garese, Cantú, etc. Sobre la izquierda vemos la Cia. de Seguros London y Lancashire (la Anglo-Oriental) ahora un enorme edificio que lleva aquel nombre y que creemos que estuvo el Banco Comercial y otros bancos internacionales. Cruzando Ituzaingó a la derecha vemos el actual edificio del Instituto de Carnes (INAC) y en esa misma esquina estaba la papelería Galli. El edificio fue ligeramente reformado. La calle Rincón flechada hacia el centro estaba muy bien empedrada, vemos el tranvía 55 y al 37 que iban a la Aduana y bajaban por Zabala y el transporte era a tracción animal. Ese carro llevaba tarros metálicos con leche y helados a la sucursal de Kasdorf en Rincón y Misiones. La hora que marca el reloj son 12 menos 5, pleno mediodía.
En la calle Rincón ya lo hemos dicho había muchos registros y tejedurías cuyos propietarios eran judíos sefaradíes. A ultima hora esa cuadra se llenaba de camiones que venían a buscar los paquetes de ropa para llevar al Ferrocarril con destino al interior y también muchos camiones que iban a una casa de remates que había por ahí. En la esquina de Treinta y Tres digamos a la altura del 500 donde ahora esta Banco Sudameris estaba la empresa Barclay que eran importadores.
Han pasado desde aquello varias décadas, la Ciudad Vieja fue olvidada, pero un hecho es cierto, como si lo estuviéramos viendo, tiempo va a venir que la Ciudad Vieja será reivindicada, recuperada y dará gusto vivir en ella entre tantos testimonios de su pasado en muchas de cuyas residencias aun en pie vivieron personalidades políticas, económicas, científicas y literarias del país. Por ejemplo el Poeta de la Patria Zorrilla de San Martín vivió donde esta ahora el Edificio Artigas en una casa de dos plantas que conocimos antes que fuera demolida.
Aun recordamos aquellos hermosos sábados al mediodía que era la gran fiesta, Sarandí, 25 de Mayo y calles transversales con sus comercios repletos de gente y la típica moda uruguaya de reunirse amigos y familiares para disfrutar el inocente medio y medio, vermouth y amaro, con acompañamiento y el Gin Fizz en el Jauja, todos los bares de la zona repletos, tranvías uno detrás de otro, gente cruzando de una acera a la otra, hombres con su rancho de paja y las damas con sus capelinas, parejas paseando por estas calles de lujo. El bar Pedemonte, que ahora cerró, Ituzaingó y Sarandí, era otro punto de encuentro cuyos sandwiches los recuerdo muy bien. Seguiremos.
La ANP en la calle Rincón
Hace algunos años hablamos con el Ingeniero Katzenstein, entonces retirado de la ANP en 1978, quien estuvo trabajando en esa oficina de ANP de la calle Rincón y luego pasó al nuevo edificio de 25 de Agosto en donde lo conocimos.
"Estábamos en Rincón 485 exactamente frente a un garaje que todavía existe. Era una hermosa y lujosa casa de altos con una finísima escalera de mármol que en la mitad se interrumpía con un amplio descanso para continuar otro tramo hacia arriba y al llegar arriba a un grande y hermoso patio recepción con baranda alrededor, pero tenía dos patios más, el último con claraboya. Aquí estaba la Dirección Técnica de la ANP y su director era el Ingeniero Iglesias Hijes que lamentablemente pocos recuerdan. Por entonces se contaba la historia que esta casa había sido obsequiada a uno de los Ramírez (Gonzalo o Carlos María) por su intervención y logros en los acuerdos de paz del 97 o de 1904. No se si esa historia es verdadera. Lo cierto es que un día nos dieron el desalojo porque se iba a construir el Edificio Artigas. Sí fui testigo de la visita del Dr. Dardo Regules y una comitiva, seguramente los constructores del edificio Artigas que vinieron a acelerar nuestra salida del edificio. Y tuvimos que irnos tan rápido que fuimos a dar a un quinto piso de la Aduana y de allí, en 1949, fuimos al nuevo edificio.
En los bajos de esta casa estaba el cabaret Tabaris Dancing cuyo luminoso en la calle era la silueta de una dama. En esa escalera un obrero de la ANP mató al Ingeniero Iglesias Hijes con cuyo victimario me crucé en la escalera minutos antes. El Ingeniero Iglesias Hijes, Director de esa oficina, fue quien proyectó el Muelle de Escala, hoy Terminal de Contenedores, la Dársena Fluvial y el Muelle de la Teja".
Por nuestra parte agregamos según un caja de fósforos de propaganda de aquel cabaret que decía Rincón 487, hoy es el número de la entrada del Edificio Artigas.