La guerra por el liderazgo entre Pablo Casado y Díaz Ayuso quiebra al Partido Popular en España

Díaz Ayuso. Foto: AFP.
In this handout photograph taken and released by the Comunidad de Madrid (Madrid regional government) on February 17, 2022, Madrid's regional president Isabel Diaz Ayuso prepares to speak during an appearance at the Real Casa de Correos, the regional government headquarters. (Photo by Handout / COMUNIDAD DE MADRID / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE - MANDATORY CREDIT "AFP PHOTO / HANDOUT / COMUNIDAD DE MADRID" - NO MARKETING - NO ADVERTISING CAMPAIGNS - DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS
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CONFLICTO

Se dio un duro cruce de acusaciones entre la dirección del PP y Díaz Ayuso, presidenta de la región de Madrid, por un supuesto espionaje del propio partido para destapar un caso de corrupción.

"Una historia de celos, traiciones, espionaje y presunta corrupción separa de forma irreversible a los dos dirigentes más relevantes del PP”. Así definía ayer jueves el diario El País de Madrid la crisis en el Partido Popular, el principal de oposición en España, por la guerra interna por el liderazgo entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso.

El punto más alto hasta ahora de esta crisis llegó ayer jueves, en medio de un duro cruce de acusaciones entre la dirección nacional del PP y Díaz Ayuso, presidenta de la región de Madrid, por un supuesto espionaje del propio partido a la dirigente regional para destapar un presunto caso de corrupción.

La crisis actual tiene que ver con la lucha de Díaz Ayuso por presidir el PP en Madrid, algo que lleva reclamando desde hace tiempo y que desde la cúpula del partido, encabezada por Casado, se resisten a aceptar.

Díaz Ayuso se convirtió durante la pandemia en una figura en ascenso en el PP, por sus decisiones sobre las restricciones ante el covid, que permitió, en contra del resto del país, mantener la apertura del sector hostelero, entre otras medidas contra corriente, lo que le brindó un gran apoyo popular en las elecciones madrileñas del pasado mayo.

Tras una tregua propiciada por la celebración de comicios regionales en la comunidad autónoma de Castilla y León el pasado domingo, la pugna por el poder en el PP regresó con más fuerza que nunca, y ayer se materializó con la publicación en varios medios una denuncia de supuesta corrupción que involucraría al hermano de Díaz Ayuso.

Mascarillas.

Ese caso tendría que ver con la existencia de un contrato y las relaciones personales del hermano de Ayuso con la empresa Priviet Sportive S.L. para comprar mascarillas FFP2 y FFP3 en el inicio de la pandemia.

Ayer jueves se sucedieron las comparecencias ante la prensa de uno y otro lado, con fuertes acusaciones cruzadas, la primera la del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, quien aseguró que abrió una investigación para dilucidar si se había contratado un detective por parte de una empresa municipal. El alcalde insistió en su comparecencia en que esa investigación no existió.

Poco después, compareció Díaz Ayuso, quien directamente acusó al PP y a Casado de maniobrar para desprestigiarla “personal y políticamente” y vincularla con la corrupción desde “el anonimato”, “sin pruebas” e involucrando a su familia, con la filtración a los medios de una supuesta comisión que su hermano habría obtenido de un contrato de la Comunidad de Madrid.

“Nunca pude imaginar que la dirección nacional de mi partido iba a actuar de forma tan cruel y tan injusta contra mí”, afirmó la presidenta madrileña, quien reconoció la existencia del contrato que involucraría a su hermano aunque aseguró que “no hay nada ilegal”, ya que se realizó cuando todas las administraciones buscaban material sanitario.

Tras la comparecencia de Díaz Ayuso, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, anunció que el partido ha abierto un expediente contra la presidenta madrileña por las acusaciones contra Casado.

La presidenta de la Comunidad de Madrid “ha vertido acusaciones gravísimas, casi delictivas, contra el presidente del Partido Popular y contra la dirección nacional”, se justificó García Egea.

Los estatutos del PP consideran infracciones muy graves, que pueden conllevar la suspensión de la afiliación entre cuatro y seis años, la inhabilitación para representar al PP por igual tiempo o incluso la expulsión la “manifiesta deslealtad al partido”, entendida como “toda acción u omisión voluntaria que pueda perjudicar el interés general del Partido”.

“Este partido no tolerará ningún ataque a la honorabilidad... y que se ataque de forma tan cruel e injusta a la dirección que le ha dado todo”, dijo García Egea.

Díaz Ayuso fue la candidata de Casado a la Comunidad de Madrid, pero desde su llegada al poder se convirtió en una de sus principales rivales dentro del PP. (Con información de EFE y El País de Madrid)

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